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¿FISCAL CARNAL?

Superiberia

Por Andrés Timoteo  /  columnista

¿FISCAL CARNAL?

Hablando de la nueva era política y su proyecto de impartición de justicia, el miércoles de la semana pasada el Senado designó a Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República hasta el año 2027. Es un “fiscal carnal”, alegaron los panistas por su cercanía al Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y al presidente Andrés Manuel López Obrador.

El tabasqueño, dicen, hizo lo que tanto se le criticó -y se le impidió- al expresidente Enrique Peña Nieto, nombrar un incondicional en el área de impartición de justicia. Los morenistas alegan que habrá independencia en la actuación de Gertz Manero y no será un mero ejecutor de las órdenes presidenciales para repartir castigos o indulgencias a gusto del Ejecutivo.

Casi octogenario -tiene 79 años- Gertz Manero es, en política, un constante migrante de siglas y lealtades. Un político ‘tutifruti’ que se viste de un color y otro sin mayor embarazo. Fue cercano colaborador de Cuauhtémoc Cárdenas y del PRD en el gobierno de la Ciudad de México donde fungió como responsable de seguridad, luego saltó a los brazos de Vicente Fox y el PAN cuando lo nombraron titular de la Secretaría de Seguridad Pública -recuerden que era el responsable de las prisiones cuando escapó por vez primera el capo Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán-.

Después, desde el 2006, se sumó al proyecto de López Obrador en su búsqueda de la Presidencia. Más tarde se refugió con el exgobernador veracruzano, Dante Delgado quien lo hizo diputado federal en la 61 legislatura, del 2009 al 2012, por el Partido Movimiento Ciudadano, de donde se fue de mala manera, dicen, sin ni siquiera despedirse. Desde el primero de diciembre, Gertz Manero era el encargado de despacho de la ya desaparecida Procuraduría General de la República (PGR).

Su nombramiento como fiscal general del País por nueve años no fue una sorpresa pues él fue siempre el elegido por López Obrador quien se opuso férreamente a los ‘candados’ legales que pugnaban muchos desde la Legislatura federal pasada para que se tuviera, en efecto, un fiscal autónomo. Su nombramiento es parte del engranaje de ese presidencialismo absoluto que está de regreso al País.

Es cierto, Gertz Manero no es un improvisado en la materia, pero su independencia y sobre todo sus lealtades, son muy volátiles. Ha emigrado de un partido a otro -aunque en ninguno ha militado formalmente, según presume- y ha servido a varios encumbrados según sea el momento. Interesante será si en un momento dado tiene que procesar judicialmente a Fox Quesada, su ex patrón.

Hoy está en el tren de la “Cuarta Transformación” y será el encargado de cumplir los compromisos en materia de justicia que hizo López Obrador. Por eso su designación es asunto de todos los mexicanos porque lo que haga o deje de hacer en la Fiscalía General de la República impactará a toda la población.

TERCERA CARAVANA

El pasado 19 de enero salió de Honduras la tercera caravana de unos 2 mil migrantes hacia los Estados Unidos y el fin de semana cruzó la frontera con México, por Chiapas. Ayer mismo se informó de otras 400 personas que partieron de San Pedro Sula conformando una cuarta caravana que en su momento también atravesará el territorio mexicano y seguramente el veracruzano.

Son las caminatas de los extranjeros indocumentados en la “Cuarta Transformación”, en el gobierno de López Obrador, pues las dos primeras se dieron en octubre del año pasado durante el gobierno del priista Enrique Peña Nieto. Estas nuevas caravanas calarán el comportamiento del lopezobradorismo hacia los que migran por sobrevivencia y su defensa ante los embates furiosos del presidente norteamericano, Donald Trump, quien exige que México sea un ‘patio de contención’ de los mismos.

Del comportamiento del gobierno de Veracruz no se espera mucho más que la inercia de lo que haga la federación. Es más, no hay ni siquiera voluntad para atender la migración propia ya que el gobierno de Cuitláhuac García deshabilitó la Dirección de Atención a Migrantes que dependía de la Secretaría General de Gobierno y era la instancia de ayuda a los veracruzanos que se desplazan hacia el norte del país y los Estados Unidos.

Y eso que en el vecino país radican casi un millón de veracruzanos, muchos de los cuales van y vienen de un lado a otro. Si no se preocupan por lo local, menos lo harán por lo externo. La primera experiencia que se tuvo en Veracruz con el paso de migrantes centroamericanos durante el cuitlahuismo fue desastrosa.

Sucedió el 8 de diciembre cuando policías estatales atacaron a balazos a un grupo de hondureños que viajaban en una camioneta dejando un saldo de una mujer muerta, tirada en la carretera y su niño huérfano llorando a un lado, y otros cuatro heridos. El gobierno estatal no castigó a ningún policía por esa agresión. ¿Qué harán ahora que llegue la oleada de migrantes a

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