De la redacción
El Buen Tono
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra cuatro empresas señaladas por participar en el transporte de petróleo venezolano, como parte de una estrategia para aumentar la presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) informó que, además de las compañías, fueron identificados cuatro buques petroleros vinculados a estas operaciones como bienes bloqueados. Esto significa que deben ser congelados y no pueden ser utilizados, transferidos ni incluidos en operaciones comerciales sin autorización federal, aunque siguen siendo propiedad de las entidades sancionadas.
Las autoridades estadounidenses clasificaron a estas embarcaciones como parte de la llamada “flota fantasma”, utilizada por el gobierno venezolano para evadir sanciones internacionales y mantener el flujo de ingresos provenientes del crudo.
“El régimen de Maduro depende cada vez más de esta flota para facilitar actividades sancionables y generar recursos para operaciones desestabilizadoras. Quienes participan en el comercio de petróleo venezolano continúan enfrentando riesgos significativos de sanciones”, señaló el Departamento del Tesoro.
Las empresas sancionadas son Corniola Limited, Krape Myrtle Co LTD, Rosalind (Lunar Tide) y Della, todas señaladas por transportar petróleo venezolano sujeto a sanciones. El gobierno estadounidense precisó que todos los bienes e intereses de estas entidades que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses quedan bloqueados y deben ser reportados a la OFAC.
Desde mediados de año, Washington ha intensificado su campaña contra el gobierno venezolano. Bajo la administración del presidente Donald Trump, Estados Unidos ha desplegado una operación militar sin precedentes en el sur del Caribe, argumentando que busca frenar actividades del crimen organizado vinculadas a estructuras del poder en Venezuela.
El Pentágono ha informado la destrucción de decenas de embarcaciones y ha reiterado acusaciones contra las cúpulas del gobierno y del Ejército venezolano por su presunta relación con redes ilícitas. En ese contexto, la Casa Blanca también ha señalado el supuesto despojo de instalaciones y activos de empresas petroleras estadounidenses en Venezuela, lo que ha derivado en la advertencia de confiscar buques sancionados que transporten crudo venezolano, una medida que ya se ha aplicado en al menos dos ocasiones.
Las nuevas sanciones refuerzan el cerco económico y político contra el gobierno de Maduro, mientras Estados Unidos insiste en cerrar las vías que permiten al régimen seguir comercializando petróleo al margen de las restricciones internacionales.


