De la redacción
El Buen Tono
El Gobierno de Honduras declaró en alerta a 234 de los 298 municipios del país debido a una severa sequía agravada por el fenómeno de El Niño, situación que ha provocado bajos niveles en los embalses, pérdida de cosechas y muerte de animales.
La medida fue anunciada este miércoles 19 de agosto y contempla distintos niveles de emergencia. De los municipios afectados, 75 se encuentran bajo alerta roja, incluida Tegucigalpa, la capital hondureña.
Las autoridades indicaron que la declaratoria permitirá liberar recursos para atender las zonas más afectadas y enfrentar la falta de agua. La emergencia permanecerá por tiempo indefinido debido a las condiciones meteorológicas.
Tegucigalpa, donde viven aproximadamente 1.7 millones de personas, se encuentra entre las zonas con el nivel máximo de riesgo.
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, advirtió que la crisis podría prolongarse hasta marzo o abril de 2027.
“Esta crisis nos va a llevar hasta marzo o abril del próximo año”, afirmó.
Entre las acciones contempladas por el gobierno se encuentran la perforación de nuevos pozos, construcción de reservorios de agua y distribución de alimentos en las comunidades más afectadas. También se prevén acciones para atender al sector agrícola y ganadero.
La sequía ya provocó afectaciones importantes al ganado. Francisco Euceda, productor de uno de los municipios declarados en alerta roja, señaló que algunos animales han muerto y que el ganado sobreviviente presenta condiciones de desnutrición.
“Ha muerto ganado y las vacas que todavía tenemos están flacas”, declaró.
La pérdida de cultivos y animales representa una fuerte afectación para las comunidades que dependen de las actividades agrícolas y ganaderas.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un aumento de las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial y puede alterar los patrones de lluvia en distintas regiones. En Centroamérica, uno de los sectores más vulnerables es el llamado Corredor Seco, que atraviesa zonas de Honduras, El Salvador y Nicaragua.
De acuerdo con análisis basados en datos del programa europeo Copernicus, El Niño también ha contribuido a temperaturas excepcionalmente altas en Centroamérica y el norte de Sudamérica. Durante julio, alrededor de 110 millones de personas desde México hasta el norte de Brasil experimentaron temperaturas récord.
Honduras, El Salvador y Nicaragua registraron además sus temperaturas mensuales más altas durante junio y julio, aumentando la preocupación por los efectos de la sequía sobre la disponibilidad de agua y la producción de alimentos.
La emergencia en Honduras se suma a los impactos que El Niño genera en distintas regiones de Centroamérica, donde las condiciones climáticas adversas amenazan el suministro de agua y la producción agrícola.
