De la redacción
El Buen Tono
Los precios del petróleo alcanzaron este jueves 20 de agosto su nivel más alto desde finales de julio, con incrementos cercanos al 3%, ante el temor de nuevas afectaciones al suministro mundial por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
A las 09:58 GMT, el crudo Brent para entrega en octubre avanzó 2.44 dólares, equivalente a 2.7%, para ubicarse en 94.06 dólares por barril. Mientras que el West Texas Intermediate (WTI), con entrega en septiembre, aumentó 1.84 dólares, un 2.9%, hasta los 86.8 dólares.
Ambos referentes petroleros alcanzaron su mayor precio desde el 24 de julio y acumularon cinco jornadas consecutivas de ganancias.
Tensión en Medio Oriente impulsa al petróleo
El incremento está relacionado principalmente con la incertidumbre sobre el suministro de crudo provocada por las restricciones en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte energético mundial.
El analista de UBS Giovanni Staunovo señaló que las tensiones en Medio Oriente continúan elevadas y mantienen latente el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro.
A su vez, Hiroyuki Kikukawa, estratega jefe de Nissan Securities Investment, estimó que el mercado podría mantener una tendencia gradual al alza debido a la incertidumbre sobre las negociaciones de paz y las tensiones que involucran a Irán, Omán y Emiratos Árabes Unidos.
Se complican las negociaciones
Desde el 18 de agosto, Donald Trump afirmó que las negociaciones con Irán para alcanzar un acuerdo de paz estaban rotas y sostuvo que el estrecho de Ormuz permanecía abierto, mientras Teherán mantenía una postura diferente.
Un día después, el presidente de Estados Unidos anunció una campaña de presión económica contra Irán y advirtió de consecuencias para los países que mantengan negocios o apoyen a la República Islámica.
En medio de esta escalada, Emiratos Árabes Unidos suspendió sus transacciones financieras y económicas con Irán hasta nuevo aviso.
La disputa también tiene como uno de sus principales puntos el estrecho de Ormuz, cuya importancia para el mercado energético es estratégica. Antes de la actual crisis, por esta vía marítima transitaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas licuado.
Durante la segunda semana de agosto, el tránsito marítimo en la zona cayó a apenas ocho buques, frente a los más de 135 que anteriormente atravesaban el estrecho.
La posibilidad de nuevas restricciones al tránsito mantiene la preocupación en los mercados y ha contribuido al repunte de los precios internacionales del petróleo.
