Autoridades forenses del estado de Texas confirmaron la localización e identificación de los restos de Jorge Garza Perales, un joven mexicano de 26 años originario de Linares, Nuevo León, reportado como desaparecido desde agosto de 2024 en San Antonio. El hallazgo se realizó en un predio del condado de Live Oak, tras meses de investigación que derivaron en un caso de homicidio ya judicializado en Estados Unidos.
De acuerdo con las investigaciones, Jorge fue visto por última vez el 21 de agosto de 2024, fecha en la que dejó de tener contacto con su familia, lo que activó su búsqueda en ambos lados de la frontera. Las autoridades localizaron su vehículo, un Nissan Sentra, en el que se detectaron manchas de sangre, casquillos percutidos y una botella de cloro, indicios de un intento de limpiar la escena del crimen. Imágenes de videovigilancia también habrían mostrado que el automóvil era seguido por otro vehículo vinculado a los sospechosos.
La investigación llevó a la detención de dos excompañeros de cuarto, identificados como Yesid y Marlon Rooney, originarios de Honduras, quienes abandonaron la vivienda que compartían en San Antonio tras la desaparición. Ambos enfrentan cargos por homicidio y manipulación de evidencia. Documentos judiciales señalan que uno de ellos habría confesado el estrangulamiento de Jorge durante una discusión, tras lo cual el cuerpo fue trasladado a un rancho en una zona rural entre los condados de Live Oak y Atascosa, donde posteriormente fue enterrado.
Fue un segundo implicado quien colaboró con las autoridades para ubicar el sitio exacto donde se encontraban los restos, que fueron confirmados mediante pruebas de ADN y análisis forenses. El caso, que se mantuvo abierto por casi dos años, generó movilización de familiares y colectivos de búsqueda en Nuevo León, quienes exigían avances en la investigación.
El joven migró a Texas en busca de mejores oportunidades laborales, según relató su familia en Linares, donde su madre mantenía contacto constante con él hasta la noche en que se perdió toda comunicación. Con la confirmación de su muerte, autoridades continúan el proceso judicial contra los detenidos mientras la familia inicia el proceso de repatriación y duelo.
