• Pide no exponer a contagios a los niños y personas adultas

ORIZABA.- El obispo de la diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, invitó a la población vulnerable como ancianos y niños, que tengan padecimientos respiratorios, a quedarse en casa y no asistir a templos o capillas y a los sacerdotes que continúen con las indicaciones de la comunión en la mano, sin tener contacto físico con el saludo de la paz; en el caso de visitar a los enfermos observar las indicaciones de los protocolos para evitar ser contagiado o ser transmisor del virus. 

Piden a la población no caer en compras de pánico para evitar la especulación en los precios de los productos y, con ello, incrementos. 

Cervantes Merino realizó una invitación a las personas vulnerables como ancianos, niños o las personas que tengan algún padecimiento respiratorio, para quedarse en casa, sin asistir a templos o capillas y pueden participar en la misa a través de la televisión, la radio o las redes sociales. 

Dijo que los “sacerdotes continuarán con las indicaciones de la comunión en la mano, sin tener contacto físico con el saludo de la paz y evitemos el saludo físico, antes y después de las celebraciones”. 

Además, los exhortó a observar las medidas sanitarias adecuadas en la visita de los enfermos en casas y hospitales para evitar ser contagiado o convertirse en transmisores del virus. 

Pidió que antes y después de la misa se evite el saludo físico entre los feligreses, mantener hábitos de higiene en todo momento como es el lavado de manos con jabón líquido, gel antibacterial con mínimo 70% de alcohol. “Ponemos nuestra confianza en Dios y pedimos el auxilio de nuestra madre la Virgen María Guadalupe para implorar la protección y auxilio divino ante el Coronavirus, por ello pedimos a todos los fieles intensificar la vida de oración, estando atentos a las indicaciones de la comisión litúrgica diocesana en cuanto a nuestras celebraciones litúrgicas y seguir las indicaciones de la Secretaría de Salud para tomar las medidas de prevención. 

“Hasta el momento no se suspenden las celebraciones eucarísticas ni las actividades litúrgicas de la Semana Santa, por lo que será el Episcopado quien los determine”. 

Indicó que “no se debe de caer en psicosis, en las compras de pánico porque ahí se puede cometer una injusticia, crear desabasto se crearía especulación por parte de algunos comerciantes y provocar que suban los precios o que generen carestía, en el caso de algunos productos, afectando algunas personas que no pudieron acudir con tiempo a comprar”.