De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- Manuel Alonso Cerezo aumentó en 102 las plazas de confianza del ayuntamiento de Córdoba durante el primer trimestre de 2026, sin crear una sola plaza de base, y despidió a 40 de esos trabajadores apenas iniciado el mes de abril.
Los datos oficiales publicados por la administración muestran que entre enero y marzo de 2026 las plazas de confianza pasaron de 777 a 879, incremento del 13.1 por ciento, mientras que las plazas de base se mantuvieron intactas en 388. El aumento neto fue de 102 plazas, todas de confianza y ocupadas de inmediato.
El patrón de contratación responde a una lógica de lealtad, no de capacidad. El alcalde colocó en áreas estratégicas a personal de su empresa Trabal, incluyendo a la tesorera municipal, a la jefa de Adquisiciones, quien trabajó en Trabal hasta enero de 2026, ya siendo Alonso alcalde, y a la jefa de Recursos Humanos, formada en el círculo familiar del edil. Adquisiciones y Recursos Humanos son dos de las áreas más sensibles de un gobierno municipal: una maneja las compras, la otra controla las nóminas y las lealtades internas.
Apenas cuatro meses después de haber asumido el cargo, Alonso ordenó el despido de 40 trabajadores de confianza. En declaraciones públicas justificó la medida asegurando que no podía tener personal “sentado sin hacer nada”. El alcalde contrató, ocupó las plazas, las mantuvo en nómina durante todo el primer trimestre y luego las eliminó sin que mediara modificación alguna en las plazas de base.
La administración municipal funciona como una extensión del círculo privado del presidente municipal: nombra a quienes ya le responden desde su estructura empresarial y familiar, los mantiene mientras los necesita y los descarta cuando ya no son útiles.
