La policía boliviana investiga una denuncia de supuesto secuestro de un niño de ocho años que se teme, haya sido sacrificado por unos mineros, en un ritual en un yacimiento de oro de una comunidad rural del estado norteño de La Paz.

El niño desapareció en septiembre pasado en la plaza del pueblo de Pusillani, en la provincia paceña de Muñecas, dijeron hoy a los medios en La Paz sus padres, Sonia Aliaga y Nolberto Condori.

“Dicen que le han metido a un auto llorando a mi hijito y le han llevado a la mina. En la mina (…) me lo han sacrificado vivo, así nos confirman los comunarios ahora”, denunció su madre.