De la redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Colectivos defensores de los derechos animales y ciudadanos señalaron como irregular y riesgoso el uso de estudiantes y prestadores de servicio social en la clínica municipal Mascori para funciones que, advierten, corresponden exclusivamente a médicos veterinarios titulados. Los inconformes consideran que se ofrece a la población un servicio con apariencia profesional, pero en los hechos parte de las atenciones serían realizadas por practicantes en formación, lo que califican como un engaño para quienes acuden confiando en recibir atención especializada.
Explicaron que los estudiantes pueden participar en actividades de apoyo y aprendizaje, pero siempre bajo supervisión permanente de un profesionista acreditado, sin asumir diagnósticos, tratamientos, cirugías o procedimientos que corresponden a un veterinario con título y cédula profesional. Señalaron que una cosa es que los estudiantes aprendan y otra muy distinta que sustituyan al responsable del servicio.
De acuerdo con la normatividad profesional vigente, el ejercicio de profesiones reguladas requiere título y cédula. Advirtieron que si un practicante firma documentos, emite diagnósticos o realiza procedimientos como responsable directo, podrían existir observaciones administrativas y responsabilidades para quienes permitan esa situación.
Los activistas remarcaron que el problema es mayor al tratarse de una clínica con recursos públicos, donde el estándar debería ser más estricto. Alertaron que una mala práctica, errores o supervisión insuficiente podrían derivar en quejas, revisiones administrativas e incluso responsabilidades patrimoniales para la autoridad municipal, además del daño a los animales y sus dueños.
Solicitaron al ayuntamiento transparentar la plantilla de la clínica: cuántos médicos titulados laboran, cuántos estudiantes realizan prácticas y bajo qué esquemas de supervisión operan, a fin de garantizar que la atención cumpla con los estándares profesionales y legales.
