• Extraordinarias habilidades de convertir debilidades en fortalezas no se le pueden negar a quien fue capaz de llegar a la silla presidencial, dirigiendo masas inconformes, líderes locales y miles de comités de partido inexistentes, cachados con por lo menos dos recursos.

Alejandro Solís
Columnista

Es difícil seguirle la pista a la liebre lista; sobre todo cuando no es libre y, sí, un experto Político de oficio labrado durante toda su vida en avatares locales, regionales y nacionales, ejerciendo el poder tras el trono, o, reclamándolo en mítines, asambleas, manifestaciones. #PasadoNovedoso. Junto con las notables capacidades intelectuales, anímicas y de trabajo demostrado a lo largo y ancho del País, otras valiosas cualidades distinguen al adalid de la Cuarta Transformación de la Vida Pública Mexicana (4ªTVpm), como son: manejo de masas, lenguaje sencillo accesible a legos y expertos; capacidad de organización de escenarios magnificados, con pocos recursos humanos y materiales. Aprendizaje inmediato de errores garrafales, evitándolos en nuevas experiencias, aun con quienes cometió deslices. Extraordinarias habilidades de convertir debilidades en fortalezas no se le pueden negar a quien fue capaz de llegar a la silla presidencial, dirigiendo masas inconformes, líderes locales y miles de comités de partido inexistentes, cachados con por lo menos dos recursos: haciendo propaganda del hastío de 90 años de soportar la aplanadora priista refaccionada con rémoras convenencieras, así como trenzando alianzas tácticas coyunturales y a mediano plazo, utilizando líderes locales, hoy, olvidados. A largo plazo, solo –como dice la mención- quienes al postre hagan Historia, darán registro de la certeza estratégica de los acuerdos públicos y privados que hicieron posible en menos de un año electoral y 100 días iniciales del nuevo Presidente, renovarlo al punto de no reconocerse ahora a quien, en su momento, fue capaz de mandar al Diablo las Instituciones y callar por chachalaca a Vicente Fox, siendo el Presidente. #DeMilitanteErráticoAactivoMilitarizado. Para mejor muestra, tres botones militarizados, van. UNO. Aunque las obras no han parado, y, menos, la liquidación de los inversionistas, el malogrado nuevo Aeropuerto de México será sustituido por la operación combinada de las renovadas pistas de la Ciudad de México, Puebla y Toluca. Dicen los expertos en aeronáutica civil que no será posible por complicada; sin embargo, no se consideran dos variables importantes: la contrata de personal de tráfico internacional acostumbrado a manejar miles de naves en otras zonas cosmopolitas conurbadas del mundo, ni, lo más seguro, que el servicio del control del espacio aéreo se delegue a los militares, además de ser, ya, los encargados de reacondicionar el Aeropuerto de Santa Lucía, para esos fines. DOS. El doloroso “Pacto por México”, que facilitó las Reformas Constitucionales Peñanietistas, palidece de alcance de logros, comparado con el súper acuerdo congresista facilitador de la aprobación por mayoría absoluta del Decreto que legaliza la presencia en toda la Patria de la Guardia Nacional. Técnicamente, con sólo un voto hubo de oposición, ninguno de los preclaros representantes en ambas cámaras de diputados y senadores se opuso a la Constitucionalidad de la presencia en calles y avenidas, montes y ciudades, de los militares, esos sí, sólo por cinco próximos años, para apaciguar delincuencias y opositores a las nuevas formas instauradas de hacer política. TRES. Se dice que la reforestación de las altas montañas del País con pinos, pinacates y arbustos, así como la plantación de miles de hectáreas con árboles frutales según la vocación de cada tierra, será planeada, dirigida y dotada por los militares en el primer caso; y, únicamente en el segundo, viveros de particulares podrán venderle cepas al programa de gobierno. #PresidencialismoConSaborABonapartismo. Con referencias de León Trotsky, en su texto: “Otra vez sobre la cuestión del Bonapartismo”. Quatriéme International, 1937. Edición en línea: Entendemos por bonapartismo el régimen en el cual la clase económicamente dominante, aunque cuenta con los medios necesarios para gobernar con métodos democráticos, se ve obligada a tolerar –para preservar su propiedad- la dominación incontrolada del Gobierno por un aparato militar y policial, “coronado por un salvador”. Este tipo de situación se crea cuando las contradicciones de clase se vuelven particularmente agudas, pues, el objetivo del bonapartismo es prevenir las explosiones. En su extremo, el fascismo anula la personificación del poder en un solo mandatario, al estilo desastroso de los regímenes declaradamente dictatoriales, como los fracasados regímenes de Videla, Pinochet. En México, desde hace ya casi cien y cincuenta años, los dictadores y gobiernos militaristas declarados, representados por Porfirio Díaz, Obregón, Calles, Cárdenas, Ávila Camacho, Alemán y Ordaz, dieron de sí; y, su presencia evidente se hace innecesaria por convenir más al modelo democrático neoliberal las administraciones civiles, eso sí, férreamente escudadas, para controlar masas. En ese ánimo de sostener la estructura de control imperial, evitando la aversión al dictadorzuelo de república bananera, el “régimen personal” aderezado de legitimidad electoral sublima sobre las contradicciones de clase promocionando su conciliación democrática progresista, cuando en realidad sólo protege los intereses de la Oligarquía. #PorEsoNadaEsLoQueParece. A cien días de formalizada la 4ªTVpm, millones de pobres se preguntan ¿por qué la cosas están igual, o, peor que antes?, con las manos en las bolsas vacías buscando mendrugos para sobrevivir a una de las más terribles épocas recesivas de los últimos años, por desocupados sin tener qué hacer, jugando a las canicas a falta de trabajo, o, dándose ánimos para asaltar al prójimo. Seguramente el huachicol de combustibles se redujo al mínimo, pero al costo de la violencia sin freno, probablemente, de quienes armados, se dedicaban a la ordeña de gasoductos, poliductos e instalaciones de Pemex: ya es cotidianidad escuchar, ver, leer, saber, de asaltos en pleno día a escasos metros de las centrales del poder municipal. En medio de decenas de policías y militares los ladrones hacen de las suyas, sin que haya quien pueda preverlo, evitarlo, o, reparar los daños. Gazna quien no cansa, que ya no se pide prestado para completar el gasto federalizado, y, sin embargo, Hacienda reporta que se ha estado contratando más deuda; igual, reporta que casi setenta mil millones de pesos se pagaron en enero pasado tan sólo por los intereses del servicio de la deuda. En buen y claro idioma español: un promedio de casi dos mil millones de pesos erogados diariamente con esa finalidad, van a parar a la bolsa de inversionistas. Tales son las ganancias del 1% Oligarca financiero, mientas el grueso de la población se ha de contentar con ingresar de uno a cinco salarios mínimos diarios, de $102.68 pesitos constantemente devaluados. Si desea apreciar más el contraste: el promedio de la fuerza de trabajo mexicana des/gana entre 12 y 36 pesos por hora: haciendo malabares para comer, vestir, estudiar, transportarse, divertirse, ahorrar y curarse.