Alejandro Solís
Columnista

“Mucho pueblo para tan poco dirigente. No hay dirección, hay mucho desbarajuste, contradictoriamente con las respuestas a encuestas preguntándole a la gente ¿por quién votarías?: por Morena. Contesta la mayoría. Está hasta arriba. Afortunadamente, es pueblo” (AMLO, en: pesadillas, de alguna “mañanera).
La fragilidad ideológica de López Obrador es como su amenaza de soltar tigres amaestrados y la rifa del avión presidencial, que ni se rifa ni se vende: por no creerle ni el bendito, no antoja comprarle boletos enteros, envacados, ni a pedacitos.
Manufacturadas para multitudes, no se cansa de tirar frases reflejantes de su convicción liberal/conservadora, activista; evasiva de formación y organización profesional militante. Se conforma con sembrar vientos, para levantar aparentes tempestades.
EnemigosNecesarios. Bronco y rápido de miradas cortas, no duda en entrarle al toro por los cuernos conflictuando contrapartes molestas por perder el poder y privilegios en salas de Gobierno y Hacienda.
Su línea administrativa de “austera anticorrupción”, tiene dos filos: ahorra fondos utilizados para pagar deuda ineludible y dinero a fondo perdido a manera de dádivas -difícilmente comprobables- para beneficiar la dieta básica de los pobres, que irá a para a las cuentas bancarias y financieras.
AlgoritmosInevitables. Esta “política/económica” pública y privada, es propia de regímenes socialdemócratas cristianos, al estilo alemán, francés, español, italiano. Y, ya vemos: pasan gobiernos socialistas y reinados al postre acusados de corruptos, como es el caso de la madre España de Felipe Gonzáles, el Juez Garzón y su rey Juan Carlos, padre. Hemos de ver como se comporta el hijo.
Pero, ¿y, entonces porqué cada día hay más pobres?: por defecto del sistema, rematado/propiciado por malas personas, en efecto. Entre que el administrador y el caporal sean honestos o deshonestos, claro que hay muchas diferencias.
ElMejorLobatoDeLaCamada. Experto en movilizaciones fantásticas, bien sabe qué tras las multitudes opositoras al estatus evocadas, solo existen solitarios “cocos”, a menudo. Por experiencia, sabe que los actos espontáneos tienden a desinflarse, y/o, reventar como pompas de jabón, desgastadas rápidamente. Por eso se atreve a picar al FRENAAA y a los FRENA-DOS, para que se afanen en el zócalo, poniéndoles hamacas, para que se arrullen esperando la caída de los cocos.
Torero, hasta les sugiere lo desalojen al menos un día al mes para usarlo en ceremonias protocolares importantes; y, ¿por qué no?, de pasada darle mantenimiento; mientras solitos se desgastan.
EspantarnosConElPetateDelMuerto. FRENAAA está atiborrado de gente molesta, enojada, rencorosa por haber perdido ingresos y el roce con las ínsulas donde se deciden las cosas muy importantes. Sin convicciones de lucha ni lecturas interesantes sobre Historia Universal, imaginan ideales comunistas, inadmisibles, sin antecedentes, en los esquemas de Andrés.
Acostumbrados a las comodidades de una vida satisfecha, delegan en empleados el trabajo sucio; son capaces de inflar problemas menores, y, carpas, sin recato, asignando cuadrillas contratadas con outsourcings.
No dudan en mandar dobles y sirvientes a manifestarse en su lugar a cambio de unas cuántas monedas o por cañonazos de 50 mil dólares. La mayoría de manifestantes saltarán de bando al recibir una oferta o una pálida promesa.
MuchoPuebloPocoDirigente. Falto de autocrítica, se desvive en sobrevalorar 32 millones de mexicanos que por él votaron, omitiendo haber sido rejuntados por expertos operadores de Estado, que probablemente lo incluya.
Por default se anexan 30 millones de opositores reformistas que aún perdiendo ganan tan solo por participar en el juego del poder electoral. Cuentas alegres omiten como siempre que del conjunto de los mexicas en edad de votar y ser rebotados, el resto son abstencionistas.
Una tercera parte de electores no representa al todo, ni a la mayoría simple, ni la mitad. Pero eso no importa en los regímenes democráticos presidencialistas, qué no habrán de durar más de un sexenio. A menos de ser necesario un Maximato, probable, de modificarse alguna de las actuales variables.
RetorcidasCuentasDemocráticasBurguesas. Que las leyes constitucionales pragmáticas -neoliberales- vigentes señalen que es gobierno legal quien logre el 50% más uno y, legítimo, el que le saque más del 5% al segundo lugar en captación de votos, es lo válido para quienes confían en la justicia a ciegas.
A más votos alcanzados, se obtienen más puestos de representación pública federal, estatal y local, en municipios, gubernaturas, senadurías y diputaciones. Por suma simple e ideas concisas: si Morena se distinguió por resultar una nueva aplanadora gracias a la capacidad de convocatoria de su líder histórico, hoy en receso por estar laborando de administrador federal ejecutivo, bastaría para apoyarse en la representatividad alcanzada para ejecutar en toda la Nación su programa de desarrollo. Pero, lástima, por las prisas para vender tortillas, la masa quedó cruda.
ExcesosPopulistasFaltosDeEstrategia. Una jugada típica de López Obrador es su preferencia por la justicia que mira diferencias para limarlas, primero, a favor de las masas desvalidas y, luego, de la sociedad restante.
Aunque quisiera evitarlo de todo corazón (abrazos/no balazos; piensen en su mamacita), esa decisión política propicia “daños colaterales” a sectores de las clases y personajes favorecidos por el régimen saliente, en su momento. Para congraciarse con todos, junta aliados sin ton ni son, muchos porque, si de por sí, “el pueblo es bueno”, pues: ¡súmense a la barca del olvido, primero los valientes! Miles son Morena, tan solo por autoprometerse cambios, en sus costumbres arraigadas.
Sin faltar aliados acostumbrados a dar para recibir, no puede evitar -porque ni quiere- filtraciones de las descalificadas tribus, grupos de poder, tránsfugas partidistas, acomodaticios, operadores viciados.
Oportunistas chapulines tomaron por asalto sus dejos organizativos, desde que fue funcionario indigenista, presidente del PRI en Tabasco, durante sus movilizaciones y ligas con otros partidos; como hasta la fecha.
En esta gran falla del discurso de san Andrés, nos concentramos hace algunas entregas y próximas, pues sin omitir que “ofrecer no empobrece”, su tributo máximo al sistema para que le facilitaran el acceso a salas y recámaras ejecutivas del Palacio Nacional ha sido desviar, detener, impedir la organización contestaria inclaudicable del proletariado mexicano; hoy con más razones por la amplia incorporación de jóvenes a la mayoría de edad, así como al reclamo de trabajo durante una época de crisis del sistema dominante.
La obsolescencia empresarial nacional, la constante pérdida patrimonial, el cierra de empresas y pymes, la proletarización de las profesiones y el desempleo. Sin posibilidades de satisfacción plena, las injustas condiciones de vida y trabajo del pueblo mexicano, son caldo de cultivo inagotable de reclamos crecientes, capaces de desbordar las redes de cooptación tendidas por el Estado; inclusive, la frágil opción representada por morena.
Incapaz si quiera de elegir a sus principales representantes, el movimiento partido que ungió a López Obrador ha sido desecho una vez logrado su objetivo, entregando en charola de plata al Tribunal Electoral y al INE -o sea, al Estado que lo parió-, la realización de consultas mediante el teléfono, suma de preferencias de 9 mil personas, sin saber a ciencia cierta si son militantes, simpatizantes o enemigos de Morena, precisión de estadísticas, y, cantado de resultados.
La desolación generalizada de las masas, incluyente de su incapacidad lectora de tanto engaño, es una realidad objetiva imposible de ocultar con rollos muertos dirigidos a masas deformadas, por así convenir a los intereses creados.