De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- La historia oficial sobre la plaza de toros La Concordia tiene un problema que no se resuelve con declaraciones: los papeles. Una copia simple de la escritura elaborada por el notario Enrique Galland Naredo, en poder de este medio, contradice la versión del Ayuntamiento de Orizaba y del exalcalde Juan Manuel Díaz Francos sobre la supuesta propiedad o posesión municipal del inmueble.

El documento es claro en ese punto, pues relaciona La Concordia con la empresa Centros de Espectáculos La Concordia, S.A. de C.V., y describe una superficie de 17 mil 027 metros cuadrados. La copia forma parte del expediente del Registro Público de la Propiedad y del Comercio de la demarcación 15, con cabecera en Orizaba, donde debería estar asentado cualquier traslado de dominio a favor del municipio. Pero no aparece.

Lo que sí aparece en el documento, son hipotecas y gravámenes sobre el inmueble. Es decir, La Concordia no solo no muestra rastro de haber pasado legalmente a manos municipales, sino que carga con obligaciones registrales que contradicen la narrativa de una posesión municipal incuestionable.
Hasta ahora, la defensa del Ayuntamiento y del exalcalde ha sido esencialmente declarativa. No han exhibido públicamente la escritura, resolución judicial, decreto, convenio o documento que demuestre que La Concordia pasó legalmente a propiedad o posesión del municipio. La copia simple que este medio muestra como sustento documental convierte esa omisión en una exigencia ineludible: si el municipio dice que tiene derechos sobre el inmueble, debe probarlo.
