CDMX.- Detrás de la Estela de Luz, Agustín Castro Benítez es un nombre clave. En junio de 2009, el expresidente Felipe Calderón (2006-2012) lo nombró como director de III Servicios SA de CV, una filial de Petróleos Mexicanos (Pemex), con la encomienda de edificar la obra que conmemoraría el centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia. Pero 14 meses después -en agosto de 2010-, tuvo que dejar el cargo porque le resultó imposible entregar el trabajo pactado. Un año después, por las irregularidades en la obra, se ganó la inhabilitación de la Secretaría de la Función Pública por 12 años.

Pero en este breve paso por la Administración Pública Federal, el hombre en cuya actuación se originó la trama de sobreprecios de la Estela de Luz, gastaba 747 mil pesos al mes (un millón 110 mil pesos de ahora) en adquisiciones que no estaban relacionados con la edificación de la obra a su cargo, consta en el histórico del Portal de Obligaciones y Transparencia.

De lo que hacía Castro Benítez, el expresidente Calderón Hinojosa estaba enterado. El mismo funcionario lo dijo en reuniones de trabajo. Según él, venía designado de la Oficina de la Presidencia de la República con la encomienda de realizar la licitación de la Estela de Luz. Decía que era a esa Oficina a la que debía reportar de sus actos y decisiones.

Así quedó asentado en una demanda en la Fiscalía General de la República, interpuesta por el abogado Gabriel Regino y ocho extrabajadores de III Servicios, el pasado 25 de noviembre, contra el exprimer Mandatario, Felipe Calderón Hinojosa y la Jefa de su Oficina, Patricia Flores Elizondo, por su probable responsabilidad en los delitos de abuso de autoridad y ejercicio indebido de funciones.

Desde 2010, el abogado Gabriel Regino ha defendido a esos ocho extrabajadores de la empresa III Servicios de la acusación de beneficiarse del sobreprecio por mil 100 millones de pesos que al final tuvo la Estela de Luz.

En la denuncia, también fue escrito que “se puede advertir que todo estaba planeado y de acuerdo con lo que siempre manifestaba Agustín Castro Benítez, dicha planeación venía desde la Oficina de la Presidencia, estando enterado de todo ello el expresidente Felipe Calderón Hinojosa”.

Calderón dijo respecto a la denuncia que se trataba de una maniobra para calumniarlo y distraer a la opinión pública de los graves problemas nacionales.