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  • Por: Arturo Emilio Pimentel Báez / Columnista

I.- Visión Romántica de Córdoba

Una descripción romántica de la naturaleza de Córdoba, la aporta el Profesor Rafael Arreola Molina durante el primer Congreso de Historia sobre la Independencia, que se realizó en la ciudad en el de 1989.

Córdoba ciudad inolvidable, tierra con alma, madura por los siglos cruzada por los vientos de todos los tiempos. Las montañas a contraluz ofrecen el diseño de su contorno azul, que desciende suavemente en busca de los jardines sin par, en donde se mezclan plantas en floración de mil colores y que nos recuerdan los campos verdes y con pétalos semejantes a un arcoíris. Bajo las modernas construcciones duermen las añejas chozas de los Olmecas, de los Aztecas y de los primeros mestizos, así como las huellas del andar del apóstol libertario de los negros de la Nueva España: Yanga.

Córdoba, raíz y razón de nuestra Independencia, que nutrió con su generosa sangre de sus gentes los amplios surcos del suelo Patrio, en el proceso libertario. Lanza por los cuatro puntos cardinales del espacio coronas de laureles en homenaje a los treinta comerciantes fundadores. Tener presente que el 24 de agosto de 1821 fueron firmados los “tratados” de Córdoba celebrados entre el teniente general don Juan José Rafael Teodomiro de O’Donojú y O’Ryan. y Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu, moralmente en Córdoba se consumó la Independencia.

Córdoba la belleza de sus paisajes sin por, el clima que la envuelve y que es de eterna primavera, igualado solo por los encantos y virtudes de sus mujeres; tierra fecunda en donde brotan las genialidades y caballerosidad de sus hijos; entre los que destaca Carlos Arturo Carrillo Gastaldi, el educador mexicano de nuestra historia.

Los pueblos que no valoran su pasado no son capaces de imaginar un porvenir por el tránsito de la historia, que está formada por los momentos, las condiciones, las circunstancias, las ideas, hombres y mujeres actores. Si Córdoba ciudad pluricultural y cosmopolita, generoso y gigantesco recipiente de nuestro glorioso pasado, si Córdoba es tierra de predestinación y heroísmo, liberal y gloriosa criolla y andaluza, con sabor árabe e italiano, alegre, vernácula, tropical y pintoresca. Eres resultado del origen étnico, situación geográfica y la historia.

II.- SOCIEDAD MERCANTILISTA.

Se habla que a partir del S.XVIII, se instalaron en la región de Córdoba colonos españoles que convivían con los naturales. La presencia del grupo de comerciantes cordobeses se explica en función de varios factores, uno es la ubicación geográfica que favorece la ruta colonial México, Orizaba, Córdoba hacía el puerto de Veracruz, otro la bonanza productiva agrícola y ganadera, una situación económica favorable y una más las reformas borbónicas.

La fundación de Córdoba se ubica en el año 1618 debido a los ataques y asaltos que los negros cimarrones realizaban en el camino real en Veracruz-Orizaba-México, obligaron a los españoles a fundar una población cerca del sitio de los esclavos a fin de proteger a los súbditos fieles y a los intereses reales.

Otro de los factores que favorecieron a su fundación fue su ubicación geográfica y el clima favorecedor a la práctica agrícola. Así, durante el siglo XVIII y cuando las reformas borbónicas cambiaron las divisiones territoriales, conocidas como provincias, a intendencias, Córdoba era una villa cabecera de la subdelegación homónima, perteneciente a la intendencia de Veracruz. Es interesante observar que la villa de Córdoba quedaba cerca de donde se producían los ataques de negros cimarrones, es decir, cerca del pueblo de San Lorenzo de los negros, hoy Yanga. ​

Cuatro vecinos:  Don Juan Cristóbal de Miranda, Don García de Arévalo, Don Andrés Núñez de Illescas y Don Diego Rodríguez, procedentes de Santiago Huatusco el viejo (cercanías de San Juan de la Punta –Cuitláhuac, y Cotaxtla ), solicitaron al Marqués de Guadalcázar, Diego Fernández de Córdoba, Virrey de la Colonia y a quien debe su nombre la ciudad, la fundación de Córdoba, autorizada por el rey de España Felipe III, el 29 de noviembre de 1617. El establecimiento de la población se realizó en las Lomas de Huilango por 30 jefes de familia, comerciantes de ahí la histórica denominación de Ciudad de los Treinta Caballeros. A partir del siglo XVI en la que se atribuye a Treinta Caballeros hombres de origen español la fundación de la villa de Córdoba; por Cédula Real, se le concede además el título de villa; por lo que implicaba que la mayoría de la población sería de origen español. Los demás asentamientos, como serían: San Juan de la Punta, Amatlán, San Lorenzo, y otros que quedaran fuera de la villa de Córdoba, corresponderían a pueblos de indios.

La ruta comercial como se ha descrito México hacía Veracruz pasando por Córdoba adquiere importancia; involucraron la inversión de capital dando como consecuencia construcciones urbanas orientadas a levantar asentamiento, a lo largo de la traza colonial, para tal efecto los avances de la tecnología y el transporte se intensificaron.

Se dice que la ruta comercial por Córdoba y Orizaba adquiere importancia para el comercio desde principios del siglo XVII. El archivo notarial de Orizaba, tiene registrado que entre 1631 y 1667(…) “propietarios de carros y arrieros que cruzan por la región llevando cada vez una mayor variedad de mercancías casi todas para cubrir la demanda del mercado poblano, los productos locales: ron, vino, vinagre, caña de azúcar y tabaco”.

Durante el periodo de intensas lluvias la traza del camino por Córdoba y Orizaba se complicaba, por lo que se desviaban los carretones con mercancías por la ruta perote, Xalapa, Veracruz. Esto ocasiono conflictos entre los grupos mercantilistas llevando las discusiones a los consulados; Cádiz favoreció a Xalapa y el consulado de México apoyó a Córdoba y Orizaba.

Córdoba y Orizaba se asociaron mercantilmente, entre los cultivos agrícolas resaltan el trigo en Jalacingo, Perote, Orizaba y Acultzingo el maíz en Tlacotalpan, la Antigua, Zongolica, el abasto de granos en la región de Córdoba era pobre. El valle poblano-tlaxcalteca que comprendía Tehuacán, Atixco, Tepeaca y Tecamachalco, proporcionaban trigo y maíz al Puerto de Veracruz, de donde se enviaban a España. Sin embargo, el clima tropical favoreció que la región de Córdoba se cultivara tabaco, caña de azúcar. Otras regiones el conjunto de la costa del sotavento: Acayucan, Tlalixcoyan, Medellín y Cotaxtla fueron centros de explotación algodonera y para su traslado a la ciudad de México obligaba tener un centro para almacenar, favoreciendo a grupos mercantiles de Córdoba y Orizaba. 

Las reformas borbónicas favorecieron las transformaciones administrativas mercantiles a un grupo de comerciantes y a sus familiares cuya relación comercial con la nueva España y el virreinato se llevará cabo mediante operaciones notariales. 

“En enero de 1818 Pedro Rodríguez capitán de fieles realistas y comerciante cordobés, realizó dos trámites notariales; por un lado, entrego a Eugenio de la Colina hermano de Julián y José Ignacio, su hacienda Concepción de Palmillas con inventario formal, para que con sus productos líquidos se cubrieran $5052.00 y 5 reales que le adeudaba, resto de $7169.00 y 1 real que dicho Colina le había suministrado para raya de operarios, compra de mulas y otros “habiamientos”. Otro lado, como albacea de Juan Antonio Gómez de Guevara, recibe de José Ma. De Aguilar, vecino del comercio de Orizaba 322 mulas para restaurar la mulada de las haciendas de Nuestra Sra. De Guadalupe de San Nicolas, pertenecientes a las testamentarias a su cargo, “por conveniencia notoria que resulta al común de acreedores de las citadas fincas”.

Las operaciones mercantiles que se realizan en la villa se leen en material del Archivo Notarial de Córdoba, que permite registrar la presencia de comerciantes y de capital comercial. Las operaciones de Hipotecas y las de compra-venta de bienes rurales y urbanos entre Veracruz, Córdoba, Orizaba, Puebla y México por un lado y por otro con Huatusco y Xalapa.

Se registran hipotecas de ranchos de tabaco y de haciendas, por ejemplo, en 1811 Bernardo del Pueyo comerciante formaliza el documento firmado a su favor por Isabel Seguro a cambio de un préstamo de $10,000.00 pagadero a un año con la garantía de dos haciendas.

Ese mismo año, Diego José Lemayo comerciante también hipoteca un rancho de sembrar tabaco en favor de Domingo Huerta, de la misma actividad. Miguel real Hipoteca otro rancho de tabaco en favor de un comerciante poblano, José Francisco L. Márquez. Buenaventura Zevallos y Juan Castañeto, el primero por tener un expendio de pólvora, salitres y azufré y el segundo por el de naipes, cuyos productos tenía asegurados el factor de la renta de tabaco, para resguardo de ambos, hipotecan sus bienes, casa habitación y tiendas de comercio, siguen las hipotecas creando vínculos comérciales entre Orizaba, Córdoba y Huatusco. En resumen, la sociedad de la villa de Córdoba nació con un grupo de comerciantes al igual que Orizaba, Huatusco y Xalapa, se hicieron ciudades fenicias.

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