• ‘Nos impide ser nosotros mismos’
  • Ayer no hubo transmisión en vivo en las redes sociales, de la misa que preside el Obispo, en la Iglesia Madre.

Orizaba.- El IV Domingo de Adviento anima a la población a no tener miedo y no es para que se niegue la enfermedad, los problemas, la inseguridad, las relaciones humanas, el temperamento “y la razón es que el Señor está con nosotros”, así lo manifestó el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes
Merino.
En la misa dominical del mediodía, en la iglesia catedral de San Miguel Arcángel, el Obispo recordó que la Palabra de Dios ofreció a los católicos el relato de la Anunciación, en el que deja como enseñanza que los cristianos están llamados a reconocer los límites y, sobre todo, que no son protagonistas, por lo que es el Espíritu Santo, quien debe ocupar
siempre el primer lugar.
“Y con ello, nos dice, no tengan miedo hermanos, porque el miedo nos impide ser nosotros mismos, nos impide sacar lo mejor de nosotros, para salir adelante de los problemas que siempre vamos a tener; el miedo, hermanos, es relaciones humanas, es la inseguridad que a veces tenemos por alguna limitación o alguna inclinación, o alguna situación en particular”, destacó.
Indicó que la razón no es para que sean temerarios, “no es que neguemos la realidad, no es que digamos que el problema no existe y el que sea, salud, inseguridad, relaciones humanas, no es para negar la situación en la que nos encontramos, la razón es que el Señor está con nosotros, cuando se nos invita a no tener miedo es para que no se nos olvide que Dios viene caminando con nosotros”, puntualizó.
Este fue el primer domingo, desde que empezó la emergencia sanitaria, en el que por problemas técnicos no se transmitió la misa a través de las redes sociales, el aviso se pudo observar, tras media hora de que la Eucaristía se llevaba en curso, con un disculpa hacia los feligreses que
siguen la transmisión.