Por: Andrés Timoteo / columnista

LOS ENGENDROS

Es el duartismo sin Duarte, al menos físicamente porque el exGobernador sigue preso en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, aunque eso no le impide inspirarlos ni financiarlos. Es también la fidelidad reciclada y trasnochada pues los organizadores obedecen igualmente a intereses y proyectos del innombrable. Los monstruos Frankenstein tiene como agregado las ligas con el actual régimen liderado por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que los arropa, procura y valida.

Se trata de las asociaciones que a final de este mes podrían alcanzar el registro como partidos políticos estatales. Uno de ellos copió el nombre al partido de izquierda en España, Unidas Podemos (UP) -que ahora ya forma parte del nuevo Gobierno ibérico tras la investidura de Pedro Sánchez como mandatario realizada la semana pasada y que fue posible gracias a la coalición del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y UP- pero en la aldea se llama solo “Podemos”.

Claro, el “Podemos” local ni siquiera es una caricatura de Unidas Podemos porque el partido español fue conformado no solo por genuinos representantes de la izquierda progresista sino por intelectuales y académicos, la mayoría surgidos de las élites universitarias. En contraparte, los líderes del “Podemos” veracruzano a penas si pueden escribir su nombre completo y no manejan más allá de 80 palabras en su léxico cotidiano. Ya no se diga del conocimiento sobre filosofía o historia políticas.

 Imagínense que sus dos dirigentes fundadores e ideólogos son Francisco Garrido Sánchez y Gonzalo Morgado Huesca, ambos con nexos y complicidades con Javier Duarte y el innombrable. No hay que olvidar que Garrido Sánchez fue diputado local hace dos legislaturas, cuando Duarte era gobernador, y su cercanía con el exmandatario era tanta que tras su huida fue uno de los recomendados para convertirse en Gobernador sustituto, pero le ganó el brinco el sureño Flavino Ríos Alvarado.

Garrido, quien llegó a la diputación por el partido Alternativa Veracruzana (AVE) -el otro negocio electoral del innombrable- fue operador de Duarte en el Congreso Local, específicamente como Presidente de la Comisión de Vigilancia por medio de la cual extorsionó a decenas de ayuntamientos cuyos alcaldes pagaron para que les maquillaran los saqueos financieros. Parte llevaba Duarte, parte el legislador operario.

 Tampoco hay que olvidar que Garrido Sánchez fue exhibido por la diputada panista -en ese entonces electa- Marijose Gamboa porque en la sesión parlamentaria del 21 de julio del 2016 estaba conectado en el chat directamente con Duarte de Ochoa y recibía instrucciones en tiempo real para votar conforme a sus instrucciones. Hoy, Garrido Sánchez se dice independiente y librepensador. Ajá sí como si nadie supiera a qué patrones obedece.

Morgado Huesca, el famoso “Capitán Chanclas” -ese apodo se lo puso el exgobernador Dante Delgado porque era tan servil que hasta las sandalias le cargaba-, vivió medio siglo del erario gracias al priismo y en especial fue servidor incondicional y aplaudidor rabioso de Duarte y del innombrable. En este caso si vendía bien la aprobación de la famosa “Ley Anti-Chancla” que promueve Morena, no para prohibir los castigos físicos de los padres a los hijos sino para cerrar el paso a este tipo de sanguijuelas de la política.

 Por cierto, Garrido Sánchez renunció al AVE en el 2016 luego de pelearse con el regenteador de ese partido, Alfredo Tress Jiménez, quien también está de regreso a la cancha electoral de Veracruz, luego de cuatro años de que se le cayó el negocio partidista -cuando el AVE perdió su registro-. Ahora, Tress Jiménez será secretario de Operación Electoral del PVEM, otro negocio del innombrable en Veracruz.

Y regresando a Podemos -los jocosos le apodan “Jodemos” por el perfil y la voracidad de sus dirigentes- no es un secreto que fue ayudado desde palacio de Gobierno para lograr la cuota de militantes y asambleas realizadas para solicitar su registro ante el Organismo Público Local Electoral (OPLE) pues la convocatoria para la asistencia iba a acompañada de la promesa para recibir una despensa, materiales de construcción y hasta la inscripción a programas federales.

Desde los gobiernos federal y estatal permitieron lo anterior, engañar a la gente con dádivas y participación en programas sociales a fin de que se afiliaran al “Jodemos”, pues el objetivo es tener partidos “paleros” o “satélites” que dividan el voto de la oposición en los comicios venideros. El “Podemos” huehuenche nace con el apoyo, la bendición y el avituallamiento de la “cuarta transformación”.

EL ETERNO VIVIDOR

Otra organización que recibiría el registro de partido político es la Asociación Cardenista del cordobés Antonio Luna Andrade. Bueno, más bien recuperará el registro porque durante cuatro años, de 2012 a 2016, lo tuvo y era parte de la estrategia de Javier Duarte de tener un partido local incondicional y amoldado a sus propósitos como en su momento el innombrable tuvo al Partido Revolucionario Veracruzano (PRV) cuyo dirigente, Manuel Laborde, comparaba al gobernante con Dios.

 Duarte llegó a marchar en las calles de Xalapa de la mano con Luna Andrade cuando este trasladaba sus huestes a la capital del estado para demostrar el llamado “músculo” político. Luna Andrade es el eterno vividor de la política. Él y su esposa, Leticia Rodríguez, han sido regidores en Córdoba, han lucrado por cuarenta años con tierras, cargos públicos y un supuesto activismo social. Ahora se aprestan a regresar a las arenas electorales con la bendición de Palacio de Gobierno que paradójicamente, aunque no inexplicablemente, resucita al duartismo -sin Duarte momentáneamente-.

Por cierto, ¿se acuerdan quién fue uno de los discípulos de Luna Andrade en Córdoba y ahora tiene un coto de poder en Morena? El diputado federal por Morena en el Distrito cordobés y aspirante a la alcaldía, Juan Martínez Flores. Su pasado lo tiene marcado. En fin, “Jodemos” y los Cardenistas ya cumplieron los requisitos ante la autoridad electoral, la semana pasada formalizaron su solicitud de registro y a finales de mes en el OPLE se discutirá la entrega del reconocimiento.

 Todo lo anterior, por supuesto, con la venida de Morena y palacio de gobierno donde están interesados en que el duartismo sin Duarte venga en su auxilio electoral. Ninguno de los dos nuevos partidos contenderá por cargos de elección popular, no es ese su objetivo, sino tratar de fraccionar el voto opositor a fin de que los candidatos morenistas tengan el camino allanado.

MOCHILAS Y REDES

La durísima realidad golpeó nuevamente al país el viernes pasado con el caso del niño de 11 años que, en una escuela de Torreón, Coahuila, mató a su maestra e hirió a varios compañeros con un arma de fuego y luego de suicidó. Hace tres años, -el 18 de enero del 2017- otro adolescente hizo lo mismo en el Colegio Americano de Monterrey, Nuevo León. Tras disparar contra sus compañeros y matar a su maestra también se quitó la vida.

 En ambas tragedias todo se concatenó: la exposición a los videojuegos violentos -mienten aquellos que aseguran que estos no influyen para desarrollar una conducta agresiva- y de la información tergiversada en internet. También la imitación de las masacres en escuelas de Estados Unidos, el bullying y la narco-cultura – sobre todo el auge de las series que rinden pleitesía a los capos del narcotráfico-, pero esencialmente el descuido y las omisiones tanto de padres de familias como de las autoridades escolares.

¿De dónde obtiene un niño de once años un par de pistolas y lo lleva a la escuela como si fueran útiles o juguetes?, ¿por qué no las detectaron y se las quitaron? Las mochilas escolares son como las redes sociales, hay que revisarlas porque nadie sabe que hay adentro, pueden ser cosas buenas pero también letales.  Lo de ayer fue un fruto podrido de esa estupidez -no se encuentra otro termino más adecuado- de quienes acusan que el “Operativo Mochila”, también llamado “Mochila Segura”, es decir la revisión de los bolsos que llevan los alumnos cada vez que ingresan a la institución escolar, es violatorio de sus derechos humanos. Un niño tiene derechos, sí, pero debe estar bajo vigilancia de los adultos porque a su edad es altamente influenciable y llega a ser presa de íconos y conductas disociables, dicen los expertos.

Antes, los padres y abuelos no solo estaban pendientes de lo que los pequeños llevaban en sus mochilas sino también de sus amistades. Se tomaban el tiempo de indagar con quién o quiénes departía el pequeño. A esa revisión hoy se debería agregar el internet y sobre todo las redes sociales. ¿Qué ve el niño en el ciberespacio’, ¿qué páginas visita?, ¿con quién ‘chatea’?, ¿a quién ‘sigue’ o quiénes son sus ‘followers’?, ¿qué postea y a qué le da “like” ?, ¿a qué grupos, comunidades o foros virtuales se adhiere?

 Hay que revisar mochilas y redes como actos de prevención. Y aplicar rigor como padres de familia. Olvidarse de esas ocurrencias de la “Ley Anti-Chancla” o la “Ley Nalgada” -como las que pretenden aplicar en Veracruz los desocupados legisladores- buscando criminalizar el escarmiento paterno a los hijos desobedientes. ¡Alerta ante la laxitud!, porque en esta coyuntura de sobreinformación y culto al crimen, los niños y jóvenes se pueden perder para siempre. Es urgente y necesaria la mano dura para apartarlos de la maldad.