

De la redacción
El Buen Tono
Chihuahua vivió este sábado una jornada de tensión política luego de que la convocatoria de Morena para marchar contra la gobernadora María Eugenia Campos Galván derivara en bloqueos carreteros, protestas y un fuerte intercambio de acusaciones entre dirigentes del partido oficialista y autoridades estatales.
La movilización fue organizada para exigir juicio político contra la mandataria estatal tras el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, donde murieron dos agentes estatales y surgieron señalamientos sobre la presunta participación de agentes estadounidenses.
Horas antes de la marcha, diversos grupos bloquearon tramos de la carretera federal 45 y accesos a la capital de Chihuahua. En redes sociales circularon videos donde se observaron vehículos atravesados en las vialidades y pancartas tanto contra Morena como en respaldo al gobierno estatal.
Más tarde, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes informó que la circulación quedó restablecida tras el retiro de los vehículos utilizados en los cierres registrados durante la madrugada.
Morena denunció que los bloqueos buscaban impedir el arribo de simpatizantes provenientes de otros municipios y estados. La marcha inició en la Glorieta de Pancho Villa y concluyó en el centro de la capital chihuahuense.
Durante la llegada de dirigentes nacionales de Morena al aeropuerto local también se registraron momentos de tensión. La presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, y Andrés Manuel López Beltrán fueron recibidos entre empujones, gritos y consignas contra el movimiento político.
La secretaria de Comunicación de Morena, Camila Martínez, acusó que personas vinculadas con dependencias estatales participaron en las protestas. Legisladores del partido responsabilizaron al gobierno estatal de cualquier incidente que pudiera afectar a manifestantes y representantes populares.
Por su parte, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, denunció presuntos retenes improvisados y bloqueos que, según afirmó, afectaron el libre tránsito de quienes buscaban asistir a la movilización.
Previo a la protesta, la gobernadora María Eugenia Campos Galván rechazó haber autorizado o conocido la participación de agentes extranjeros en el operativo de la Sierra Tarahumara. A través de un videomensaje, sostuvo que las investigaciones continúan conforme a la ley y reiteró que en Chihuahua continúan las acciones contra el crimen organizado.
Además, aseguró que en la entidad se respeta la libertad de expresión y el derecho a la manifestación, en referencia a la marcha convocada por Morena.
El enfrentamiento político también escaló entre Morena y el PAN. Mientras el partido oficialista acusó una presunta violación a la soberanía nacional por la supuesta presencia de agentes extranjeros, dirigentes panistas respaldaron a la gobernadora y calificaron la movilización como una acción con fines políticos.
En medio de la polémica, asociaciones agrícolas mencionadas en redes sociales se deslindaron de los bloqueos carreteros y negaron participar en cierres de vialidades o actos políticos.
También surgieron denuncias sobre supuestas presiones para asistir a la marcha. Dirigentes del PAN señalaron que trabajadores de programas sociales y funcionarios municipales habrían recibido solicitudes para movilizar personas, acusaciones que Morena rechazó al asegurar que la convocatoria fue completamente voluntaria.
