Agencias
Moscú, Rusia.– La capital rusa fue escenario de una de las jornadas más intensas del conflicto entre Rusia y Ucrania desde su inicio en 2022, luego de que se registrara un ataque masivo con alrededor de 200 drones lanzados por fuerzas ucranianas contra Moscú y zonas aledañas.
De acuerdo con autoridades locales, la ofensiva provocó incendios en distintos puntos de la región, así como densas columnas de humo visibles en áreas urbanas e industriales. El ataque también generó afectaciones en infraestructura estratégica y alteraciones en la vida cotidiana de los habitantes de la capital rusa.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que al menos 17 personas resultaron heridas, mientras que equipos de emergencia fueron desplegados para atender incendios y evacuaciones en zonas residenciales y comerciales.
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que durante un periodo de 24 horas fueron interceptados y destruidos cerca de 1,000 drones y cuatro misiles de crucero en diferentes regiones del país, incluidos los alrededores de Moscú. Asimismo, se reportó que un depósito de petróleo en la región de Rostov fue impactado, provocando un incendio en el que habría muerto al menos una persona.

Como medida preventiva, las autoridades rusas ordenaron el cierre temporal de los principales aeropuertos de Moscú, lo que ocasionó la cancelación y retraso de más de 500 vuelos, generando afectaciones en el transporte aéreo nacional e internacional.
Por su parte, el gobierno de Ucrania, encabezado por el presidente Volodímir Zelenski, afirmó que estos ataques forman parte de una estrategia de “sanciones de largo alcance”, en respuesta a recientes ofensivas rusas contra territorio ucraniano, incluyendo ataques en Kyiv.
Analistas internacionales señalan que este tipo de operaciones representa una nueva fase en la guerra, al evidenciar la capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos en el interior del territorio ruso, lo que incrementa la tensión militar y política entre ambas naciones.
Las autoridades continúan evaluando los daños mientras la situación permanece bajo monitoreo en distintas regiones de Rusia.
