De la redacción
El Buen Tono
Orizaba.- A 5 meses del inicio de la administración de Hugo Chahín Kuri, la Clínica Veterinaria Municipal Mascori se ha convertido en el blanco de críticas por parte de ciudadanos y defensores de los animales, quienes cuestionan que una institución creada, equipada y sostenida con recursos públicos funcione bajo un esquema de cobro que la asemeja más a una clínica privada que a un servicio municipal de bienestar animal.
La principal inconformidad es el cambio de servicios antes gratuitos que ahora tienen costo para dueños de perros y gatos. El antiguo Centro Municipal de Salud Animal ofrecía sin cobro esterilizaciones, vacunación, consultas, valoración de animales agresores y programas de adopción, lo que mantenía bajo control la población canina y felina.
Con la operación de Mascori, los ciudadanos deben pagar cuotas por servicios antes gratuitos. La esterilización exige primero una valoración de 100 pesos y luego una cirugía de 300 a 600 según el tamaño; si hay complicaciones como piometra, se suman 500 más. Las consultas cuestan 100 pesos más medicamentos, la vacuna antirrábica 120 y las desparasitaciones desde 200.
Activistas y ciudadanos señalan la irregularidad: un servicio financiado con dinero público que antes era gratuito ahora cobra por casi todas sus prestaciones, contradiciendo su carácter municipal de bienestar animal. Especialistas advierten que la clínica podría vulnerar el principio de servicio público gratuito. Creada con recursos del ayuntamiento de Orizaba, su finalidad debía ser atender la salud pública y el control poblacional de perros y gatos, no generar ingresos mediante cobros.
Usuarios denunciaron falta de transparencia en las tarifas de Mascori: los costos no son accesibles y aparecen cobros adicionales no informados, como cargos extraordinarios por complicaciones en cirugías, lo que genera inconformidad y cuestiona la claridad administrativa.
La política de cobros de Mascori preocupa porque puede afectar el control poblacional de animales. Ciudadanos advierten que familias de escasos recursos dejarán de esterilizar a sus mascotas por los costos, lo que favorece la reproducción indiscriminada y aumenta el riesgo de abandono en la vía pública.
