Altas Montañas.- Las leyes mexicanas son flexibles a la hora de los procesos legales, tanto, que muchos de los detenidos salen en libertad y no precisamente por haber sido exonerados por su delito, sino por errores en la detención de los inculpados e incluso de ladrones o asesinos confesos que son redimidos por diversos factores, menos del simple hecho del acto culposo.

Esta flexibilidad se ha visto en diversos casos, como los detenidos de procedencia extranjera que aunque no se les demuestra su inocencia son liberados por un mal proceso en su detención, otros porque durante el proceso le fueron violadas sus garantías individuales.

Ahora el ser menor de edad también representa otro “plus” de defensa de un delincuente, incluso el que éste confiese el delito es aún así, improcedente su arraigo, detención o procesamiento legal, dejándolos libres y quedando todo como si no hubiese pasado nada.

Dos casos en los últimos siete meses han llamado la atención de esta flexibilidad legal que existe en México; apenas ayer un menor de edad de nombre David Lino Vázquez.

Otro caso más sonado fue el del asesino confeso de una mujer de 20 años de edad en la colonia Nicanor Espejo de Coscomatepec, quien diera muerte a su novia cuando no quiso tener relaciones con él en un chayotal de esta comunidad, ahorcándola y golpeándola con una roca.

Tras dar con el asesino de esta mujer de nombre Alejandro Romero Moguel, los elementos de la Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI) de Huatusco no se percataron de su minoría de edad, sino hasta que le tomaron sus datos después de haberlo confesado todo y con lujo de detalle en la reconstrucción de hechos.

Al tener que trasladarlo a un penal para ponerlo a disposición de un juez, se determinó llevarlo al Centro para Menores en Palma Sola, sin embargo, ya en el lugar incluso, no querían ni recibir al detenido, argumentando que por ser menor de edad su detención y retención del sujeto violaba sus garantías individuales.

El asesino confeso fue recibido e internado en el penal de menores finalmente, no obstante, bastó poco menos de un mes para que volviera a salir en libertad a principios de octubre, quedando el caso sin un responsable.

Mauricio Láinez Vázquez

El Buen Tono