De la redacción
El Buen Tono
El gobierno de México firmó este miércoles un acuerdo con productores, comercializadores e industriales del maíz para ordenar el comercio del grano, garantizar precios justos y dar prioridad a la compra de maíz nacional, en medio de la preocupación por un posible aumento en el precio de la tortilla.
El convenio, denominado “Sistema de ordenamiento para el maíz blanco”, fue firmado en Palacio Nacional y encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con funcionarios federales, empresarios y representantes agrícolas de distintos estados del país.
La medida surge después de las protestas de productores de Sinaloa en Ciudad de México, quienes amenazaron con impulsar un boicot al Mundial de Futbol si sus demandas no eran atendidas por el Gobierno federal.
Además, el acuerdo llega en medio de tensiones con el sector tortillero, luego de que el Consejo Nacional de la Tortilla advirtiera que mantener sin cambios el precio del alimento resulta “insostenible” debido al aumento en los costos de producción.
Durante el evento, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López, destacó que las empresas participantes privilegiarán la compra de maíz blanco nacional antes de recurrir a importaciones.
Según explicó la funcionaria, el objetivo es fortalecer la autosuficiencia alimentaria, estabilizar el mercado y mejorar la rentabilidad de pequeños y medianos productores mediante compras anticipadas y contratos con precios acordados.
El convenio contempla la participación de 80 empresas nacionales y extranjeras, además de mecanismos para facilitar el acceso a insumos, asistencia técnica, innovación tecnológica y herramientas de eficiencia productiva.
Por su parte, Sheinbaum aseguró que el acuerdo será voluntario y servirá para transparentar la cadena de producción y comercialización del maíz, beneficiando tanto a productores como a consumidores.
“Hoy estamos sentados aquí firmando un programa de ordenamiento de la producción y el mercado del país”, expresó la mandataria al destacar que el proyecto busca garantizar la soberanía alimentaria y mejores condiciones para quienes trabajan en el campo mexicano.
