Aunque las autoridades lo niegan, el secuestro de migrantes persiste en el territorio veracruzano.

Erick Mejía, un migrante de San Pedro Sula, Honduras, narra como hace unos días vivió un incidente con presuntos traficantes de humanos en la estación del tren de Sayula de Alemán.

El migrante presume que hasta el maquinista estaba confabulado con los sujetos.

“Nos detienen, no nos llevan a Migración, no son judiciales. ¿Quiénes son? sólo Dios sabe… son contrabandistas de humanos. A mí hasta trabajo me ofrecieron en ese tren, de andar derrumbando personas, por mil pesos semanales, pero no puedo hacer eso porque tengo necesidad de ir al norte”, dice.