AGENCIA
Ciudad de México.- En menos de 15 minutos y sin un debate amplio, las comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Segunda del Senado aprobaron una reforma al artículo 41 de la Constitución que permitiría anular elecciones por presunta intervención extranjera, en una decisión que volvió a exhibir el ritmo acelerado con el que Morena y sus aliados impulsan cambios de alto impacto político.
La iniciativa, promovida por Ricardo Monreal, fue avalada con 18 votos a favor y siete en contra, estableciendo una nueva causal de nulidad electoral cuando exista participación de personas, empresas, gobiernos u organismos extranjeros para favorecer o perjudicar candidaturas o partidos políticos.
Aunque el oficialismo asegura que la reforma busca proteger la soberanía y garantizar elecciones limpias, sectores de oposición y especialistas advirtieron que el concepto de “intervención extranjera” podría utilizarse de manera ambigua o discrecional para impugnar resultados electorales incómodos o presionar políticamente a adversarios.
La rapidez con la que fue dictaminada la reforma generó críticas por la falta de discusión pública y análisis técnico. Legisladores opositores acusaron que Morena continúa utilizando su mayoría para aprobar modificaciones constitucionales “al vapor”, debilitando el debate democrático y reduciendo al Senado a una oficialía de trámite.
El dictamen fue enviado de inmediato al pleno del Senado y se prevé que Morena y sus aliados lo aprueben durante la madrugada, manteniendo la práctica de discutir reformas trascendentales en sesiones maratónicas y horarios cuestionados, lejos del escrutinio ciudadano.
La oposición también alertó que la redacción de la reforma podría abrir la puerta a interpretaciones políticas sobre opiniones, campañas digitales, financiamiento internacional o incluso posicionamientos de organismos extranjeros, en un contexto donde la polarización política mantiene tensiones constantes entre el oficialismo y sus críticos.
Con esta nueva modificación constitucional, Morena suma otro cambio electoral impulsado de manera acelerada, mientras crecen los señalamientos sobre concentración de poder, debilitamiento institucional y reformas aprobadas sin suficiente consenso nacional.
