Orizaba.- Ante un 2020 complicado por la emergencia sanitaria, el nacimiento de Jesús debe brindar un momento de esperanza para quienes han sufrido a causa de ésta, dijo el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo  Cervantes
Merino.

Dijo que Jesucristo da la esperanza de hacer un mundo mejor y que a pesar de las dificultades y tristezas en las que se ha visto envuelto este 2020, es parte de la contingencia humana la limitación, pero el nacimiento de
Jesús, anima.

Reconoció que es claro que ha habido falta de estrategias para llevar esta pandemia, de todo el Gobierno y también los ciudadanos, ya que no han colaborado en lo que les toca o corresponde, principalmente en el
cuidado unos de otros.

Hizo hincapié en las palabras que el Papa Francisco expresó en la última reunión plenaria de la ONU, “de una crisis no salimos igual, salimos mejores o salimos peores y la esperanza cristiana es que podemos salir mejor de haber aprendido y sacando lo mejor de nosotros, valorando la fraternidad y sabiendo que solos no podemos salir, porque todos vamos en la misma barca”. También dijo que la clave es la escucha y que nadie puede tener la verdad completa y absoluta, pues actualmente se vive en una crisis, en la cual toca hacer un camino juntos, para que entre unos y otros se valoren, respeten y se pueda escuchar sin
descalificaciones.

Hizo un llamado para apoyar en su paso a los migrantes que transitan continuamente, para que los vean como hermanos y descubran en la presencia del migrante un hermano cercano a cada uno, es por ello que en esta época, la Navidad recuerda que Jesús, María y José fueron
migrantes.