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Negligencia en Hospital General de Córdoba

Superiberia

Córdoba.- Al borde de la muerte se encuentra la esposa de José Francisco Vicente Lagunes, la señora dió a luz el domingo 27 de octubre y por el descuido del médico Roberto Baltazar Díaz, quien atendió el parto, quedaron restos de placenta en la matriz, suceso que tuvo lugar en el Hospital General de Córdoba.

El denunciante señaló que luego de tres días, su esposa comenzó a presentar cuadros de temperatura, malestares y dolores. “Se empezó a sentir mal, tenía más de 40 grados de temperatura y se encontraba débil, rápidamente de nuevo la traje al hospital para que fuera atendida”, explicó.

Cuando José Francisco llegó al nosocomio y detalló lo que sucedía con su esposa, los doctores dijeron tajantemente que su mujer tenía zika y sólo recibió medicamento sobre esta enfermedad.

“Se puso peor, retornamos al hospital y de nuevo le realizaron otros análisis, en donde los doctores descartaron zika, que ahora tenía una infección bacterial normal y nuevamente le recetaron más medicina y la compré para dársela”, explicó.

Ante la situación, Vicente Lagunes optó por una segunda opinión, llevó a su esposa con un médico particular, el cual le recomendó realizarle un ultrasonido.

“Se le realizó un ultrasonido parental para verificar lo que realmente tenía, fue ahí donde se dio a conocer que a mi esposa le habían dejado gran cantidad de placenta en su cuerpo, provocándole temperatura alta y malestares”, externó.

Respecto a la atención en el Hospital General de Córdoba, Vicente Lagunes explicó, “tardaron 24:00 horas para atenderla, volvimos aquí porque ellos deben atenderla, provocaron esto y deben solucionarlo, pero no hay avance ni la han operado, ni siquiera la han revisado, a esos doctores no les importa la vida”, sentenció.

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