

De la redacción
El Buen Tono
Tras varios días de tensión por un enfrentamiento físico ocurrido durante un entrenamiento, Neymar y Robinho Jr. dieron por cerrado el conflicto y se reconciliaron públicamente después del empate 1-1 entre el Santos y el Recoleta de Paraguay en la Copa Sudamericana.
Ambos futbolistas fueron consultados en zona mixta tras el encuentro y confirmaron que ya habían hablado en privado, aclarando lo sucedido y pidiéndose disculpas mutuas, calificando el episodio como “un error”.
Neymar asumió su parte de responsabilidad en el altercado, aunque criticó que el asunto se filtrara de manera “exagerada” a los medios. El delantero brasileño explicó que todo fue producto de una reacción del momento dentro del vestuario y aseguró que la situación quedó resuelta internamente.
Por su parte, Robinho Jr., de 18 años, también dio por terminado el conflicto y reafirmó su compromiso con el club, luego de que incluso circularan rumores sobre una posible ruptura contractual tras el incidente. El joven atacante señaló que el hecho le afectó emocionalmente por la admiración que siente hacia Neymar desde niño, pero confirmó que las disculpas fueron aceptadas.
El episodio se originó en el centro de entrenamientos Rei Pelé, en Santos, donde ambos habrían tenido un roce durante una práctica, lo que derivó en versiones encontradas sobre una agresión física. El club llegó a abrir una investigación interna.
Pese a la reconciliación, Neymar volvió a generar comentarios durante el partido más reciente, luego de su celebración de gol en la que tuvo un efusivo gesto hacia Robinho Jr., lo que reavivó opiniones divididas en redes sociales sobre su comportamiento dentro del campo.
La relación entre ambos jugadores ha sido cercana desde la llegada de Robinho Jr. al primer equipo, donde comparte vestidor con quien fue compañero de su padre en la etapa del Santos entre 2009 y 2013.
