Orizaba.- A decir del coordinador de Mercados y Comercio Informal del Ayuntamiento, Andrés Morales Cortés, ni hubo violencia ni provocación, mucho menos maltrato al comerciante ambulante que fue retirado de la vía pública el fin de semana, cuando vendía a pesar de estar en sitio restringido.

Aseguró que luego de varios avisos, y solicitud verbal de que se retirara porque no puede haber comercio informal en el centro histórico, el vendedor pasó por alto todas las indicaciones y exhortos, es decir, hizo caso omiso.

El mismo seis de abril, tres veces se le pidió que se retirara de la calle, cerca de la puerta principal de la Catedral.

“El señor, en lugar de retirarse, comenzó a insultar a los inspectores de comercio que eran dos. Se le dijo que se le iba a retirar la mercancía. Se negó a entregarla, y en ese momento, los agrede físicamente el vendedor y arroja la mercancía en ese momento a la cara del inspector”, describe el funcionario.

En el momento en que oportunamente se acerca el fotógrafo de un periódico, empieza a decir que fue golpeado en su pierna derecha, hecho que no es cierto, pues ningún inspector lo golpeó ni empujó, sino que cuando fue arrojada la mercancía a la cara del inspector, se solicitó el apoyo de la Policía.

Luego, intervinieron algunas personas para proteger al comerciante. Entre ellos estaba el fotógrafo, quien expresó que “nos iban a dar un levantón y que le llamarían a la Marina, en ese momento se le ordenó a los inspectores recoger la mercancía y que se retiraran”.

El coordinador de Comercio Informal tiene consignados los hechos en un documento oficial, y ayer hizo declaraciones a una reportera de El Mundo -el periódico coludido-, pensando que le publicaría su argumento pues según ella lo fue a entrevistar con ese fin, pero no le publicaron la versión.

 

De la redacción

El Buen Tono