AGENCIAS
Ciudad de México.- El caso de Jimena, una niña de tres años que murió en la alcaldía Xochimilco, tomó un nuevo giro luego de que su hermana mayor, una menor de cuatro años identificada como Paola para proteger su identidad, revelara que ambas presuntamente sufrían agresiones físicas por parte de su madre y su padrastro.
De acuerdo con los reportes, Paola fue trasladada a un hospital pediátrico después de presentar problemas de salud tras la muerte de su hermana. Durante la atención médica, especialistas detectaron lesiones en su cuerpo, entre ellas golpes recientes en rostro y piernas, una fractura en la clavícula y posibles indicios de abuso.
En una conversación grabada con su padre, Roberto, la menor habría señalado que su madre, Esmeralda “N”, la golpeaba, además de relatar que su padrastro, identificado como Luis Arturo “N”, también habría agredido a Jimena antes de su fallecimiento.
El padre de las niñas señaló que recibió la noticia de la muerte de Jimena mientras se encontraba trabajando en León, Guanajuato. Al llegar al velorio, aseguró haber observado señales de violencia en el cuerpo de su hija, lo que generó sospechas sobre la versión inicial de que la menor había muerto por una presunta asfixia con flemas.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya investiga el caso para esclarecer las circunstancias de la muerte de la pequeña y las posibles agresiones contra su hermana.
Entre las dudas que rodean el caso se encuentran la causa oficial del fallecimiento, inconsistencias en los documentos médicos y el hecho de que el cuerpo de Jimena habría sido enviado a cremación antes de que pudiera realizarse una revisión pericial solicitada por la familia.
El padre de las menores exige justicia y pide que se investigue tanto el fallecimiento de Jimena como las presuntas agresiones sufridas por Paola.
