De la redacción
El Buen Tono
Una nueva molécula desarrollada para tratar la fibrosis pulmonar podría ampliar hasta 9.1 años la expectativa de vida de pacientes con fibrosis pulmonar idiopática y hasta 7.2 años en personas con fibrosis pulmonar progresiva, de acuerdo con modelos estadísticos presentados durante 2026 y citados por Boehringer Ingelheim.
Se trata de nerandomilast, un inhibidor oral selectivo de la enzima fosfodiesterasa 4B (PDE4B), diseñado para ralentizar el deterioro de la función pulmonar y con efectos antifibróticos e inmunomoduladores.
La terapia ya cuenta con aprobación en Estados Unidos, la Unión Europea, China, Japón y Emiratos Árabes. En México, la farmacéutica espera que pueda estar disponible próximamente.
La fibrosis pulmonar idiopática afecta principalmente a personas mayores de 50 años y se presenta con mayor frecuencia en hombres. En México, su incidencia se estima entre 15 y 43 casos por cada 100 mil habitantes, explicó Ivette Buendía Roldán, responsable del Laboratorio de Investigación Traslacional en Envejecimiento y Fibrosis Pulmonar del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).
A nivel mundial, la fibrosis pulmonar afecta a más de 9 millones de personas y cerca de la mitad de los pacientes fallece durante los cinco años posteriores al diagnóstico, según los datos difundidos por la compañía.
La enfermedad provoca la formación de cicatrices en el tejido pulmonar, lo que genera una pérdida gradual e irreversible de la capacidad para respirar.
Una enfermedad que actualmente es incurable
Alberto Hegewisch, director médico de Boehringer Ingelheim México, Centroamérica y el Caribe, señaló que la fibrosis pulmonar continúa siendo una enfermedad incurable, aunque los tratamientos disponibles han permitido modificar su evolución.
“Aunque la Fibrosis Pulmonar es incurable e irreversible, los avances científicos han permitido que los pacientes tengan mayor independencia y una mejor expectativa de vida”, afirmó.
En México ya existen tratamientos antifibróticos en instituciones públicas y privadas para atender la fibrosis pulmonar idiopática, la fibrosis pulmonar progresiva y la enfermedad pulmonar intersticial asociada a esclerosis sistémica.
Los datos sobre el posible aumento de supervivencia con nerandomilast provienen de modelos estadísticos presentados en 2026. Uno de ellos fue expuesto durante la reunión de la American Thoracic Society para fibrosis pulmonar idiopática y otro durante EULAR para fibrosis pulmonar progresiva.
La compañía informó que los ensayos clínicos FIBRONEER-IPF y FIBRONEER-ILD demostraron que el fármaco ralentiza el deterioro de la función pulmonar.
Actualmente, alrededor de 3.6 millones de personas padecen fibrosis pulmonar idiopática en el mundo, mientras que otros 5.6 millones presentan fibrosis pulmonar progresiva asociada a enfermedades pulmonares intersticiales fibrosantes.
Entre los factores relacionados con un mayor riesgo de fibrosis pulmonar idiopática se encuentran el tabaquismo, algunas infecciones virales, factores genéticos y la enfermedad por reflujo gastroesofágico. En la fibrosis pulmonar progresiva puede existir una enfermedad de base, como artritis reumatoide o esclerosis sistémica.
Síntomas pueden limitar actividades cotidianas
Natllely Itzel Ruíz, médica reumatóloga adscrita al INER, explicó que el avance de estas enfermedades puede reducir progresivamente la capacidad de los pacientes para realizar actividades cotidianas.
Entre los principales síntomas se encuentran la tos persistente, dolor torácico, fatiga y dificultad creciente para respirar. Conforme avanza la enfermedad, caminar, subir escaleras o realizar ejercicio puede convertirse en una actividad cada vez más complicada.
“Una tos que se prolonga por más de tres meses pese al tratamiento, o la dificultad para respirar al realizar actividades cotidianas, pueden ser señales de Fibrosis Pulmonar”, advirtió Ruíz.
“Ante estos síntomas, la recomendación es acudir al neumólogo, ya que un diagnóstico temprano puede marcar una diferencia decisiva en la vida del paciente”, afirmó.
