El hallazgo de restos de uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa en 2014 reforzó la promesa de justicia del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y derrumbó la versión de los hechos de su antecesor, Enrique Peña Nieto, conocida como “verdad histórica”.

“Este es un golpe para la verdad histórica y la termina de derrumbar. Pero también es un nuevo inicio para contar una historia que esté basada en la verdad”, dijo este miércoles a Efe María Luisa Aguilar, miembro del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro ProDh), que apoya a las familias de los estudiantes.