

De la redacción
El Buen Tono
La Organización Mundial de la Salud declaró la noche de este sábado 15 de mayo una emergencia de salud pública de importancia internacional, el segundo nivel de alerta más alto, ante el avance de un brote de una variante poco común del virus del Ébola que afecta a la República Democrática del Congo y Uganda.
El organismo internacional, con sede en Ginebra, informó que el brote corresponde a la enfermedad causada por el virus Bundibugyo, señalando que la situación cumple con los criterios para ser considerada una emergencia sanitaria global, aunque aún no alcanza la categoría de pandemia bajo las nuevas definiciones establecidas recientemente.
De acuerdo con los reportes más recientes, en la República Democrática del Congo se han confirmado ocho casos en laboratorio, además de 246 casos sospechosos y alrededor de 80 muertes en la provincia de Ituri. También se ha registrado un caso en Kinshasa y una muerte en Uganda en personas que habían viajado desde la zona afectada.
La agencia sanitaria de la Unión Africana ha reportado cifras mayores, con 88 muertes probables y 336 casos sospechosos, debido a las dificultades de acceso a la zona del brote y la limitada capacidad de análisis de laboratorio.
La variante Bundibugyo del ébola no cuenta actualmente con una vacuna específica, lo que incrementa la preocupación de las autoridades sanitarias. La transmisión del virus ocurre por contacto directo con fluidos corporales o sangre de personas infectadas, y los pacientes solo son contagiosos tras la aparición de síntomas, los cuales pueden tardar hasta 21 días en manifestarse.
Este brote se suma a antecedentes recientes en la región, donde la enfermedad ha provocado miles de muertes en las últimas décadas, consolidándose como una de las infecciones virales más letales en África.
