La ONG belga Corvia anunció este miércoles que ha recibido finalmente autorización para abrir el primer “buzón” para abandonar recién nacidos de forma anónima en Bruselas.

Tras tres años de litigio, la asociación ha sido autorizada a abrir este sistema en el distrito bruselense de Evere, que permitirá a los padres que quieran renunciar a su hijo abandonarlo de forma anónima.

El Consejo de Estado ha anulado la prohibición que había emitido el exalcalde del distrito Pierre Muylle, según confirmó hoy la asociación a la agencia Belga.