La quinta parte más pobre de la población tiene un 32 por ciento más de posibilidades de morir por COVID-19 que la más rica, según ha puesto de manifiesto el informe “La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria 2020“, realizado por las ONG Médicos del Mundo y medicusmundi.

Asimismo, el trabajo ha recordado que la pandemia ha afectado al resto de problemas sanitarios, interrumpiendo los programas de lucha contra enfermedades como la malaria, VIH/sida y tuberculosis en más de 70 países, lo que supondrá un incremento de la mortalidad por estas causas en los próximos años.

“El mayor problema que tenemos ahora mismo no es una enfermedad en sí, sino una inequidad en salud ya que están muriendo muchas mujeres y menores de cinco años embarazadas en todo el mundo y tenemos el conocimiento y los medios para acabar con estos problemas”, ha dicho el presidente de medicusmundi Internacional, Carlos Mediano.