De la redacción
El Buen Tono
OpenAI presentó los primeros resultados de “Jalapeño”, un procesador diseñado específicamente para ejecutar modelos de inteligencia artificial y acelerar las respuestas de servicios como ChatGPT.
El chip fue desarrollado en conjunto con Broadcom y está enfocado en la llamada inferencia, que es el proceso mediante el cual un modelo de IA recibe una solicitud y genera una respuesta.
A diferencia de los procesadores de propósito general adaptados para inteligencia artificial, Jalapeño fue diseñado desde cero tomando en cuenta las necesidades de los grandes modelos de lenguaje. Su arquitectura busca reducir la transferencia de datos y aprovechar de manera más eficiente la memoria, las redes y la capacidad de cómputo.
Jalapeño promete mayor velocidad y eficiencia
OpenAI dio a conocer los primeros resultados de rendimiento obtenidos con modelos como GPT-OSS 120B, DeepSeek R1 670B y Kimi K2.5 1T.
De acuerdo con la compañía, Jalapeño logró entre 1.5 y 1.9 veces más rendimiento por watt frente a los sistemas utilizados como referencia.
También registró una reducción de entre 1.7 y 3.6 veces en la latencia de extremo a extremo, es decir, el tiempo necesario para completar una solicitud.
En cargas de trabajo especialmente interactivas, el nuevo procesador alcanzó entre 2.1 y 4.1 veces más rendimiento.
Estos resultados cobran relevancia debido al enorme consumo de energía y capacidad de cómputo que requieren los modelos de inteligencia artificial cada vez más grandes.
OpenAI busca mayor control sobre su infraestructura
Con Jalapeño, OpenAI pretende tener mayor control sobre una parte fundamental de la infraestructura utilizada para ejecutar sus modelos.
La compañía busca optimizar de manera conjunta el procesador, la memoria, las redes, el software y los sistemas de despliegue, con el objetivo de reducir los costos y mejorar el rendimiento.
Sin embargo, el desarrollo de Jalapeño no significa que OpenAI dejará de utilizar hardware de otros fabricantes. La empresa continuará trabajando con NVIDIA y otros socios para sus necesidades de entrenamiento e inferencia.
El chip fue desarrollado en nueve meses
Uno de los aspectos destacados por OpenAI es la velocidad de desarrollo. La compañía asegura que Jalapeño pasó del diseño inicial a la finalización del diseño del chip en apenas nueve meses.
Los equipos de OpenAI y Broadcom colaboraron en el diseño y la implementación física, mientras que los propios modelos de inteligencia artificial de la compañía fueron utilizados para acelerar tareas de diseño, verificación, exploración y optimización del hardware.
En el proyecto también participa Celestica, encargada de apoyar en la implementación de placas, sistemas en rack y otros componentes necesarios para llevar el procesador a los centros de datos.
Despliegue a gran escala
OpenAI tiene previsto comenzar el despliegue de Jalapeño en su infraestructura hacia finales de 2026.
La compañía plantea utilizar esta tecnología a escala de gigavatios y señala que una segunda generación del procesador ya se encuentra en desarrollo, mientras una tercera comienza a tomar forma.
De esta manera, Jalapeño representa el inicio de una familia de chips personalizados con la que OpenAI busca contar con una infraestructura de inteligencia artificial más rápida y eficiente para las próximas generaciones de sus modelos.
