DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
Orizaba. – Después de que El Buen Tono exhibiera las condiciones en que permanece el lince asegurado durante un operativo realizado en un bar de Río Blanco, el Ayuntamiento de Orizaba habría reaccionado, pero no precisamente resolviendo el problema: metió la jaula de aproximadamente dos por dos metros a una bodega, le agregó algunos troncos y después apareció la fotografía para intentar vender la idea de que el felino ya tiene un espacio adecuado.
De acuerdo con trabajadores de la UMA Citlaltépetl, quienes solicitaron el anonimato por temor a represalias, la jaula continúa siendo el principal lugar de confinamiento del animal. El nuevo espacio, según sus testimonios, sigue siendo una bodega utilizada como almacén y no un recinto diseñado para albergar de manera permanente a un felino silvestre. Es decir, cambiaron de escenario, no necesariamente de condiciones. Piso de cemento, paredes de lámina y un encierro reducido continúan formando parte del entorno del ejemplar.
Las imágenes difundidas por perfiles afines al Ayuntamiento, y que presuntamente fueron proporcionadas por personal de la propia UMA, muestran el área de la bodega y la jaula. La maniobra resulta particularmente cuestionable porque una fotografía puede hacer parecer amplio un espacio que en realidad no lo es. La colocación de troncos y la apertura de la jaula dentro de una bodega no acreditan por sí mismas que exista un programa adecuado de enriquecimiento ambiental, condiciones óptimas de higiene, movilidad, descanso, seguridad o bienestar, aspectos que deben ser evaluados por las autoridades ambientales competentes conforme a las disposiciones aplicables al manejo de fauna silvestre.
El caso además mantiene abiertas preguntas sobre la supervisión de la UMA Citlaltépetl. Trabajadores cuestionan las condiciones de alojamiento y la atención especializada disponible para el felino, mientras que persisten interrogantes sobre su estado de salud, procedencia, autorización de manejo y destino. La Unidad de Transparencia municipal tampoco habría atendido las solicitudes de información relacionadas con el caso, mientras el director de Medio Ambiente, Aldo Israel Huerta Peña, ha evitado pronunciarse públicamente sobre las condiciones del animal. Así, después de la denuncia periodística, la solución parece haber sido mover la jaula y mejorar la fotografía, cuando lo que se necesita es una atención real.
