Barcelona.- Los gritos de alegría resonaban este domingo en las calles de España al permitir a los niños salir de sus hogares por primera vez en seis semanas, mientras que las personas en Italia y Francia estaban ansiosas por escuchar los planes de sus líderes para aliviar uno de los confinamientos más estrictos del mundo debido al coronavirus.
El sonido de los niños gritando y el traqueteo de las bicicletas en el pavimento después de 44 días encerrados ofreció una primera muestra de un regreso gradual a la vida normal en el país que tiene el segundo mayor número de infecciones confirmadas, detrás de Estados Unidos.

Reabren actividades con cautela
Cautelosos de encender nuevos brotes de infección, las naciones de todo el mundo han estado tomando caminos diversos sobre cuándo reabrir sus economías después de semanas de paralización debido a los cierres con el objetivo de frenar el coronavirus.
La cantidad de muertes atribuidas oficialmente al nuevo coronavirus ha superado las 200 mil en todo el mundo y al menos 2.9 millones de personas han sido infectadas, según un recuento de la Universidad Johns Hopkins. Muchos creen que esas cifras subestiman el verdadero costo de la pandemia, debido a las pruebas limitadas, los problemas para contar a los muertos y acciones de algunos gobiernos para minimizar sus brotes.

Estados Unidos suaviza restricciones
Algunos estados de Estados Unidos suavizaron sus restricciones, mientras que Hawai amplió hasta finales de mayo su orden de confinamiento y la policía de California cerró un parque porque estaba demasiado concurrido.

Se reducen nuevos contagios
En la ciudad china de Wuhan, donde comenzó la pandemia, todos los grandes proyectos de construcción reanudaron sus actividades, según las autoridades, que intentaban retomar la producción manufacturera y otras actividades tras dos meses y medio de confinamiento. 
El brote había remitido en gran parte en China, que reportó el domingo 11 nuevos casos confirmados, sin nuevas muertes.
Corea del Sur, que relajó hace poco algunas normas de distanciamiento social, registró su noveno día seguido con menos de 20 casos nuevos. La pequeña ciudad estado de Singapur, sin embargo, reportó 931 casos nuevos en su lucha contra un brote entre trabajadores inmigrantes alojados en residencias.