De la redacción
El Buen Tono
La extorsión sexual en internet, conocida como sextorsión, es uno de los delitos más predecibles en la red debido al patrón que siguen quienes lo cometen, pero las grandes plataformas tecnológicas no estarían utilizando todas las herramientas disponibles para prevenirlo, señaló un académico australiano.
De acuerdo con el informe de transparencia de la Comisión de Seguridad en Internet de Australia (eSafety), durante 2025 se recibieron más de 3 mil 300 denuncias relacionadas con casos de sextorsión.
Joel Scanlan, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Tasmania, explicó que este delito sigue una secuencia conocida: los agresores suelen iniciar contacto en redes sociales, trasladan la conversación a aplicaciones de mensajería y posteriormente buscan obtener imágenes íntimas para utilizarlas como método de chantaje.
La sextorsión consiste en amenazar con publicar imágenes sexuales o desnudos, reales o generados mediante inteligencia artificial, si la víctima no entrega dinero u otro tipo de beneficio. Cuando la víctima es menor de edad, se considera explotación sexual infantil.
El especialista destacó que muchas víctimas son hombres jóvenes que creen estar conversando con una persona atractiva desconocida. Tras ganarse su confianza, los agresores solicitan imágenes íntimas y posteriormente utilizan amenazas para exigir pagos.
Scanlan aseguró que cada etapa del delito deja rastros identificables, como frases, patrones de conversación e imágenes utilizadas repetidamente, información que los investigadores de eSafety ya han compartido con las principales plataformas digitales.
El académico cuestionó que, pese a que existen herramientas capaces de identificar estos patrones, empresas como Meta, WhatsApp, Apple, Snapchat y Google aún no implementen sistemas suficientes de detección preventiva.
Según el informe, Instagram y WhatsApp fueron de los servicios más mencionados en las denuncias recibidas durante 2025. El documento señala que varias plataformas dependen principalmente de los reportes realizados por usuarios y no aplican análisis lingüísticos para detectar conversaciones relacionadas con extorsión sexual.
Ante esta situación, eSafety lanzó la campaña “Si los sextorsionadores fueran honestos”, donde utiliza personajes creados con inteligencia artificial para mostrar cómo operan estos engaños y ayudar a los jóvenes a identificar señales de alerta.
El especialista planteó que, si es posible enseñar a una persona a reconocer un intento de sextorsión mediante un video, también debería ser posible que las empresas tecnológicas entrenen sus sistemas para detectar estos delitos antes de que ocurran.
