El último ensayo de AMLO, sustenta su práctica gobernante. Es una síntesis de sus Mañaneras y bosquejo de su tesis de maestría relatada de manera tan sencilla, que, uno se pregunta: ¿por qué se ofenden sectores de la burguesía con su discurso, cuando sólo es más de lo mismo?

#EnemigoNecesario. Enjuicia al neoliberalismo como causa de los problemas de México, entre ellos: el endeble Sistema de Salud Pública nacional, la corrupción, el endeudamiento impagable. El pillaje maquinado del Fobaproa de 1998 decretado por Zedillo, pasando deudas bancarias a deuda pública.

En “La Nueva Política Económica en Tiempos del Coronavirus” (AMLO, Ensayo, 15 de mayo de 2020), precisa las conexiones entre decisiones políticas y económicas reconsiderando sus primeras intenciones de separarlas, cuando estaba confundido con el abuso de las mafias de poder político, atascándose con los dineros del pueblo.

Señala que la crisis actual del capital no fue causada por la pandemia del Coronavirus Covid-19, sino del agotamiento mundial del modelo, sin mencionar que éste deriva del sistema capitalista, atiborrado de defectos: recetario usurero concentrador de la riqueza, autogenerador de corrupción, desigualdades, segregación regional, territorial, étnica, de género, migración, separación social, marginación, miseria.

A diferencia de tanta injusticia, asienta su decisión de construir desde el Estado un país democrático, justo, honesto, austero y bienhechor; contrariando la tesis tecnócrata errática sobre el manejo eficiente de la economía descalificada por neo-porfirista, entreguista, promotora de miseria, violencia, desigualdad y corrupción.

Enfatizando su vocación de ayuda privilegiada a los pobres, afirma, que, sin distinción de clase social, todas las familias recibirán apoyos gubernamentales, acaso inhibiendo el derroche típico de “quienes gozan de lo superfluo, mientras millones carecen de lo estricto”. 

Apercibe a sus adversarios a entender que ningún grupo de poder podrá conspirar contra la paz social para su beneficio: palmeando aristas, evita mencionar al toro tras los cuernos.

Como cuando se ha opuesto a la petición de empresarios de pasarles recursos a nombre de las PYMES, a la vez de recordarles que los recursos económicos -a diferencia de cómo se barren las escaleras- fluirán de abajo hacia arriba mediante la derrama dineraria de becas del bienestar, la siembra de arbolitos, la obra pública, Dos Bocas, Tren Maya, autopista de Tehuantepec, la rehabilitación y construcción de refinerías, aún, en contra de los intereses de quienes dice procurar: los pobres y comunidades originarias.

Más de un empresario financiero salta de felicidad, cuando AMLO, afirma: “Negocios limpios favorecen al 30 porciento de la población para obtener ganancias lícitas y sin burocracia corrupta e impune. Por ello, en los proyectos de la 4ªT participan compañías propiedad de “empresarios de alto nivel económico”, como Carlos Slim.

Recordando palabras de Ricardo Flores Magón, les ofrece la paz: cediéndoles dinero a los pobres el mercado interno se fortalece, con lo cual los ricos ganarán como nunca soñaron.

De pilón los encandila con los negocios en puerta, gracias al T-MEC, pues abrirá gran nicho de mercado y creación de empleos. Muestra un botón: en los meses de virus-sitio la inversión foránea aumentó el 1.7%, omitiendo referir que la fuga de capitales fue de 166 mil 500 millones de pesos, en marzo de 2020.

Augura bonanza para el Bajío y Norte del país, donde laboran tres millones de mexicanos en talleres maquiladores, de los cuales 1 millón lo hace en la industria automotriz. Presagia: la competencia china/gringa dará chance a que todos podamos gozar de bienestar, paz y felicidad. Si, pero, en calidad de obreros, braceros y empleados con salarios austeros y controles laborales de la 4ªT.

Y, así, hilando cuentos benefactores de la pobreza con las cuentas dinerarias del capital, el ensayo tira líneas tan claras, que, uno se pregunta al mirar a las huestes de Gustavo de Hoyos insistir en seguir haciendo hoyos, con cada mueca de Obrador: ¿por qué no captan que Obrador, no atenta contra la burguesía? Acaso nomás apercibe a su parte corrupta, de portarse bien.

#PeleasEntreBurgueses. Borraron el concepto “corrupción” de la Carta Magna para no dejar instrumentos aplicables a sus agandalladas. Y así formaron sus cachorros como relevos en la burocracia estatal de todo el planeta.

No sólo tacharon el comportamiento ético; redujeron sus contenidos y/o quitaron del currículo escolar áreas del conocimiento, asignaturas y actividades extraescolares importantes en la formación del ser: Historia, Civismo, Análisis de la Realidad Nacional, ciencias humanas, artísticas y sociales; por improductivas.

Curados de misericordia con los pobres, reservaron estas prácticas moralistas para la primera media hora del sermón dominical, anulando cualquier liga temática con la ciencia crítica, capacitando técnicamente a la fuerza laboral -acéfala- empleada en esas maquiladoras sembradas como nopales en el páramo nacional. 

El ensayo de AMLO, no tiene una línea que no abone a favor de la reproducción, legal y legitimada, del dinero capital. Sólo presenta una fisura, o, medallita, más milagrosa que la detente de Jesús.

Los poderosos, arraigados, estructurados, familiarizados, mafiosos, quienes durante la pandemia neoliberal se acostumbraron al dinero fácil, a las tranzas, a los porcentajes, a las mediaciones, a los premios, resultado de la vendimia de publirrelacionista, al cabildeo, a las mordidas, a ponerse de rayas a pechito, ¡no aceptan ser desplazados, por otros capitalistas!

Paciente, a la par de reclamar a los tecnócratas haber anulado de su léxico la honestidad, moral, personal y ética social, les sugiere que pidan perdón, y prometiendo no volver a zurrarla, que cambien, nomás, tantito. ¡Ni siquiera les aclara que, esas, son exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI), para seguir recibiendo préstamos!

#ColofónDeEnsayo: “A manera de conclusión, así como es indispensable vincular la economía a la democracia, a la justicia, a la honestidad, a la austeridad y al bienestar (… es importante) el fortalecimiento de los valores culturales, morales y espirituales. …Nada sustituye a la felicidad (que) no consiste en obtener bienes, riquezas, títulos, fama, lujos, sino en estar bien con nosotros mismos, con nuestra conciencia y con el prójimo”.

¿Es difícil captar, que, a diferencia de neoliberales egocéntricos, López sólo quiere ser un buen administrador excéntrico bienhechor, del mismo sistema capital?.