De la redacción
El Buen Tono
La titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, estuvo a punto de entregar el Segundo Informe de Gobierno en el salón protocolo de la Cámara de Diputados, ante la advertencia de que la oposición podría tomar la tribuna y provocar una confrontación durante la sesión.
De acuerdo con información publicada por Latinus y versiones de legisladores de Morena, alrededor de las 16:45 horas comenzó a circular entre integrantes de la llamada Cuarta Transformación la versión de que la oposición realizaría una protesta durante la entrega del documento.
El salón protocolo, ubicado a las afueras del recinto legislativo, comenzó a llenarse de subsecretarios, senadores, diputados, asesores y personal que esperaba la llegada de la funcionaria.
Según las versiones citadas, dos senadores, entre ellos Adán Augusto López Hernández, habrían advertido a Rosa Icela Rodríguez sobre el posible escenario de confrontación. Incluso se planteó que realizara la entrega del informe en ese espacio para evitar una protesta en el Pleno.
Sin embargo, el presidente de la Mesa Directiva, Raúl Bolaños-Cacho, consideró que llevar a cabo ahí un acto de esa relevancia sería un grave error y pidió tiempo para consultar a los distintos grupos parlamentarios.
Bolaños-Cacho dialogó con coordinadores y representantes de la oposición, entre ellos Rubén Moreira, líder del PRI en la Cámara de Diputados, quien se comprometió a mantener la sesión dentro de un cauce institucional.
La incertidumbre se originó después de varios días de conversaciones relacionadas con la renovación de la Mesa Directiva, además de los antecedentes de protestas protagonizadas por legisladores de oposición en sesiones anteriores.
El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, también intervino para alcanzar un acuerdo de civilidad entre las bancadas. El Partido del Trabajo se sumó a esta postura, luego de conversaciones con su dirigente nacional, Alberto Anaya.
Finalmente, tres minutos antes de las cinco de la tarde, Rosa Icela Rodríguez ingresó al salón de plenos para realizar la entrega del informe.
Durante la sesión, Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, moderó sus descalificaciones y evitó dirigir ataques contra la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque sí cuestionó a Morena y señaló presuntos vínculos con el crimen organizado.
El escenario que había generado preocupación entre los integrantes de Morena finalmente no se concretó y la entrega del documento se realizó dentro del recinto legislativo.
