De la redacción
El Buen Tono
Una fuerte denuncia sacudió al futbol de Bolivia luego de que jugadores y el entrenador del Guabirá de Montero aseguraran haber recibido amenazas de muerte para perder por un marcador determinado ante Always Ready de El Alto.
La acusación surgió después de la goleada 6-0 que Always Ready consiguió el domingo en el estadio Municipal de El Alto. Tras el encuentro, el técnico Bernardo Egüez y varios futbolistas pidieron la intervención de las autoridades para investigar lo ocurrido.
Egüez relató que el arquero Manuel Ferrel recibió amenazas dirigidas también contra su esposa y su madre. Según el entrenador, le exigieron una cantidad de dinero y que permitiera tres goles; de lo contrario, advirtieron que matarían a sus familiares.
El técnico explicó que Ferrel les contó lo sucedido antes de ingresar a la cancha y consideró que el temor generado por las amenazas influyó en el desarrollo del encuentro.
“Hay cosas raras” en el futbol boliviano que deben investigarse, sostuvo Egüez, quien pidió al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz; al titular de la Federación Boliviana de Futbol (FBF), Fernando Costa, y a la Fiscalía actuar para esclarecer las denuncias.
El entrenador aclaró que sus señalamientos no están dirigidos contra Always Ready y afirmó que tanto él como sus jugadores están dispuestos a colaborar con las autoridades.
El delantero Víctor Abrego también habló de la situación y reconoció que pidió salir del partido porque estaba atemorizado tras conocer la amenaza contra su compañero.
“¿Qué pasa si hago un gol y matan a la mamá de un compañero?”, cuestionó el futbolista.
Por su parte, el dirigente de Always Ready, Marcelo Ortiz, expresó su solidaridad con Guabirá y aseguró que promoverá una investigación para esclarecer los hechos.
“Es muy grave lo que se ha denunciado”, afirmó, al señalar que, de ser necesario, acudirán ante la Fiscalía.
El futbol boliviano ya ha enfrentado acusaciones relacionadas con el amaño de partidos. En 2023, la FBF denunció una presunta red de corrupción que habría involucrado a dirigentes, futbolistas y árbitros, lo que derivó en una investigación penal y en la implementación de mecanismos de control.
La nueva denuncia pone nuevamente bajo escrutinio la integridad de las competencias de la División Profesional de Bolivia.
