Córdoba.- Desde el pasado mes de agosto, el alcalde Francisco Portilla Bonilla conocía que varios de sus elementos, incluido el ex inspector de la policía Hermilo Vargas Zieehl, habían reprobado los exámenes de confiabilidad ante el Centro de Evaluación de Control y Confianza.

Sin embargo, sólo decidió dar de baja al ex inspector Hermilo Vargas Zieehl por las presiones que tuvo del Sistema Nacional de Seguridad Pública que entrega los recursos del Subsidio para la Seguridad de los Municipios (Subsemun), quien le exigió destituir a sus oficiales y a su mando o, de lo contrario, serían retirados los recursos de la Federación.

De esta manera, dijo una fuente cercana a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Portilla Bonilla -el alcahuete de Lavín- se vio obligado a remover de su cargo al inspector de la corporación, más no así a los oficiales allegados a éste.

El alcalde tiene hasta los primeros minutos del 2013 para dar de baja a los 65 oficiales que reprobaron sus exámenes de confiabilidad, de lo contrario, afirmó la fuente, podría estar perdiendo los recursos del Subsemun.

Durante el Gobierno actual, la Policía local ha estado involucrada con células delictivas, al grado que dos de sus oficiales han sido detenidos por elementos de la Secretaría de Marina Armada de México y enviados a un penal acusados de secuestro.

Los dos uniformados estaban al mando del entonces ex inspector de la policía, Hermilo Vargas Zieehl, el cual fue destituido de su cargo el pasado mes de septiembre bajo un clima áspero.

 

Miguel Ángel Contreras Mauss

 El Buen Tono