De la Redacción
El Buen Tono
Huatusco.- La tradición se entrelaza con el aroma dulce de la fruta de temporada en la capilla María Auxiliadora. Los servidores de Tlamatoca Potrerillo ya han preparado el altar para la fiesta del 15 de agosto, una celebración que para los católicos representa un pilar de esperanza: la certeza de que la Virgen María, madre de Jesús, fue llevada al cielo en cuerpo y alma al término de su vida terrenal.
Lejos de ser un simple adorno, las manzanas que rodean su imagen son un símbolo profundo que se repite en parroquias y capillas de la región de Huatusco, a cargo del Presbítero Jorge Arturo Cisneros Valentín. La fruta, asociada a la pureza y a la nueva cosecha, envuelve la escultura para recordar la Dormición de la Virgen, su paso sereno de la muerte terrenal a la vida eterna. Este gesto, cargado de fe y color, convierte la celebración en un evento visual y espiritual que invita a la comunidad a reflexionar sobre el tránsito a la gloria, en medio de un ambiente de devoción y arraigo popular.
