

México.- La alcaldía de Iguala, un símbolo de impunidad y del contubernio entre políticos y criminales (y desde donde se ordenó desaparecer a los 43 normalistas, de acuerdo con la Procuraduría General de la República) fue reducida esta tarde por las llamas. Maestros y otros protestantes la tomaron momentos antes.
Luego prendieron fuego a esa que fue la casa de Gobierno del ex alcalde José Luis Abarca, un perredista que está prófugo de la justicia por su presunta participación en el ataque de los jóvenes, que siguen desaparecidos.
Profesores integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero CETEG, UPOEG y estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, así como normalistas de todo el estado, marcharon para exigir la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayot-zinapa.
Pidieron justicia para los asesinados. Y al llegar al Ayuntamiento, un grupo de personas que venía con ellos lo incendiaron y lo saquearon.
La jornada de movilizaciones que se tiene prevista para este miércoles en todo el mundo, en demanda de la presentación con vida de los 43 normalistas secuestrados el pasado 26 de septiembre, dio inicio en Iguala, Guerrero, ciudad donde los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa fueron vistos por última vez.
La protesta es encabezada por las familias de los estudiantes. También participaron maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), miembros de la Asamblea Nacional Popular (ANP) y de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), así como la población de Iguala.
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