

EL BUEN TONO
Cuitláhuac, Ver.- En medio de un panorama complejo para la agroindustria cañera, el presidente de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar, Javier Sánchez Chávez, sostuvo una reunión informativa con productores en la comunidad de San José de Abajo, donde defendió el consumo de azúcar de caña y advirtió sobre los retos económicos que enfrenta el sector en 2026.
Durante su intervención, el dirigente rechazó que el azúcar de caña deba ser catalogada como un “veneno blanco”, postura que —dijo— ha cobrado fuerza en algunos discursos oficiales y que, a su juicio, carece de sustento técnico y afecta directamente a miles de familias que dependen de esta actividad.
“Venimos a dar la cara a los verdaderos productores y a defender nuestro producto. No pueden satanizar el azúcar de caña”, expresó ante decenas de afiliados.
Sánchez Chávez aseguró que el problema de salud relacionado con el consumo de endulzantes no radica exclusivamente en el azúcar, sino en el uso de jarabes de alta fructosa, insumo que —afirmó— ingresa principalmente desde Estados Unidos y es utilizado ampliamente en la industria de bebidas y alimentos procesados.
En ese contexto, hizo un llamado al gobierno de Claudia Sheinbaum para impulsar estudios imparciales que permitan diferenciar entre los distintos tipos de endulzantes y evitar generalizaciones que perjudiquen al sector cañero nacional.
El líder de la UNPCA también alertó sobre prácticas que afectan la competitividad, como el ingreso ilegal de azúcar al país y la comercialización de productos que ocultan su contenido real, los cuales —aseguró— pueden contener altos niveles de azúcar tras su procesamiento.
En el ámbito económico, destacó que la agroindustria azucarera sigue siendo un motor clave en regiones productoras, especialmente durante la zafra, cuando se genera una importante derrama económica. Entre los apoyos recientes mencionó inversiones superiores a 450 millones de pesos para la rehabilitación de caminos saca-cosechas, así como 680 millones de pesos destinados a seguridad social para cortadores de caña.
Asimismo, subrayó que la organización agrupa a más de 110 mil productores en todo el país, lo que, dijo, fortalece la unidad del gremio frente a la desinformación y críticas en redes sociales.
En cuanto a la situación del ingenio San José, indicó que se mantiene bajo vigilancia en sus bodegas mientras se espera que los propietarios cumplan con las disposiciones legales en materia de exportación. Advirtió que, de no hacerlo, deberán pagar a los productores conforme a los precios del mercado nacional.
Finalmente, Sánchez Chávez reiteró que el sector continuará gestionando apoyos y buscando soluciones estructurales ante la caída de precios, el aumento de costos de producción y la competencia externa, factores que mantienen en incertidumbre a miles de productores de caña en México.
