EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- El área de Seguridad y Protección Ciudadana del Ayuntamiento de Córdoba erogó 44 mil 209 pesos en viáticos para sus funcionarios y elementos policiales tan solo en el segundo trimestre. Es el mayor gasto en este rubro entre todas las dependencias municipales.
La otra cifra es la que realmente importa: los homicidios y ejecuciones que la policía municipal no pudo prevenir.
Entre enero y febrero de 2026, Córdoba registró al menos cuatro asesinatos y dos heridos en una sola semana, lo que obligó al Ejército Mexicano a enviar más elementos para reforzar la seguridad. La ola de violencia no cesó. El 12 de junio, dos hombres fueron ejecutados a balazos en pleno centro de Córdoba, uno dentro de una tienda 7/24 y otro en una camioneta. La tienda está frente al Centro de Control y Movilidad Ciudadana (C3) de la Policía Municipal. Los habitantes calificaron la respuesta de la policía como tardía.
El 30 de marzo, Alberto C., empleado de limpia pública del Ayuntamiento, fue asesinado a disparos cuando circulaba como copiloto en la colonia Paraíso. El 13 de abril, Luis Enrique “N”, trabajador del almacén de Hidrosistema, fue interceptado y baleado en la colonia Camino Real. Fue el segundo empleado municipal asesinado en semanas.
Los elementos de la propia corporación no están a salvo. El 9 de julio, Gustavo Ramón Ramírez Martínez, elemento de Tránsito Municipal, fue ejecutado a balazos dentro de su patrulla, en pleno centro de Córdoba. Recibió al menos diez impactos de arma de fuego. La patrulla, con número económico 1022, había sido entregada esa misma mañana por el alcalde Manuel Alonso Cerezo.
