Nuevas grabaciones de audio del expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, fueron difundidas este lunes y muestran conversaciones con su biógrafo, Mark Lewis Zwonitzer, en las que hace referencia a documentos clasificados, presenta dificultades para recordar fechas y relata episodios de su etapa como vicepresidente. Los audios fueron publicados por el Oversight Project, organización vinculada a la conservadora Heritage Foundation, tras una batalla legal para obtener su difusión.
Las grabaciones parecen respaldar parte de las conclusiones del informe elaborado en 2024 por el exfiscal especial Robert Hur, quien determinó que Biden conservó material clasificado después de dejar la vicepresidencia y presentó problemas de memoria. Sin embargo, Hur decidió no presentar cargos al concluir que no existía evidencia de una retención intencional de los documentos y que el entonces mandatario cooperó con la investigación.
Biden habla de documentos clasificados
En uno de los fragmentos, Biden comenta que encontró material clasificado guardado en la planta baja de su residencia y menciona un memorándum de 40 páginas que escribió para el entonces presidente Barack Obama, en el que argumentaba en contra del envío de más tropas a Afganistán.
En otro momento de la conversación interrumpe su relato para advertir: “Esto es información clasificada”, aunque el contenido permanece censurado en la grabación difundida.
También revela diferencias con Obama
Los audios incluyen comentarios sobre su relación con Obama, a quien atribuye desacuerdos durante la crisis financiera de 2008. Biden asegura que el entonces presidente se molestaba con él por sus posturas económicas y afirma que la administración estaba influenciada por intereses de Silicon Valley.
Además, recuerda conversaciones sobre una posible candidatura presidencial en 2016 y señala que Obama consideraba que competir contra Hillary Clinton sería “una batalla cuesta arriba”.
Publicación genera polémica
El equipo de Biden había intentado impedir la difusión de las grabaciones argumentando que se trataba de conversaciones privadas entregadas al Departamento de Justicia bajo el compromiso de confidencialidad. No obstante, el proceso legal concluyó con la publicación de los audios.
El caso vuelve a colocar bajo el escrutinio público la investigación sobre el manejo de documentos clasificados por parte del exmandatario y reaviva el debate sobre su estado de memoria durante los últimos años de su carrera política.
