México, D.F.-  De acuerdo con un estudio del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), algunos ex presidentes de México reciben hasta 205 mil pesos al mes de pensión vitalicia. Otros, como Ernesto Zedillo Ponce de León y Carlos Salinas de Gortari, renunciaron a este apoyo y únicamente reciben cada mes 10 mil 476 pesos que cubre la parte de su seguro de vida y gastos médicos mayores.

Sin embargo, en los Ceresos del país viven situaciones como ésta: celdas diseñadas para cuatro internos, pero que albergan hasta a 40 personas.

Los reclusos duermen de pie, no cuentan con agua potable y los baños son focos de infección.

Como consecuencia, varios internos padecieron de trombosis en las piernas, por la falta de descanso, como lo constató el entonces presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Florentín Meléndez, en una visita sorpresa.

Una situación similar persiste a la fecha, como lo observó la presidenta de la Comisión Especial de Reclusorios de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Olivia Garza de los Santos, quien en un recorrido en el Sur, descubrió una celda con 40 internos.

“Fuí al Reclusorio Sur que no está tan mal como los otros. Las condiciones en las que se encuentran es terrible, con insalubridad y violaciones a los derechos humanos, con un cogobierno, redes de corrupción e instalaciones para cuatro mil donde viven más de 12 mil”, dijo.

Con esta situación cualquier reo sale a la sociedad experto en asesinatos, secuestros, robos, al arte de sobrevivir holocaustos, en fin, todo un maleante sale de esos centros de “readaptación”, 

Sin embargo, para invertir en este ramo, no hay dinero; pero para comprar aviones presidenciales y mejores que los que usan los primeros ministros del primer mundo, para eso sí hay y hasta sobra, así como para seguirle pagando pensiones a los ex presidentes después de todo lo que saquearon al país.