EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Una red de corrupción opera en el interior del Panteón Municipal, donde empleados públicos destruyen monumentos sepulcrales, exhuman restos sin autorización y comercializan las fosas de manera ilegal.
A pesar de las promesas de transparencia de la administración del alcalde Manuel Alonso, el negocio ilícito prolifera bajo la presunta omisión o complicidad de altos funcionarios.
Saqueo de sepulturas y reventa clandestina
Ciudadanos afectados denuncian que las tumbas que cuentan con monumentos y propiedades definidas están siendo destruidas deliberadamente.
Testimonios recogidos de las propias aseadoras del cementerio confirman que el encargado del Panteón Municipal, Juan Carlos Maceda, lidera este esquema de venta clandestina.
De acuerdo con las indagatorias, Maceda opera en complicidad con un grupo de colaboradores identificados como Isidro Ojeda, Richard Ojeda, Eliezer, Tavo y Erick.
El modus operandi consiste en desmantelar los sepulcros legítimos y trasladar los restos humanos hacia el panteón de Zacatepec para evitar que las familias locales detecten la pérdida inmediata. En el cementerio de Zacatepec, personal asignado a ese lugar se encarga de revender los espacios a nuevos compradores bajo el agua.
Los afectados constataron la pérdida de sus espacios al acudir al inmueble. En lugar de las estructuras de sus seres queridos, los encargados únicamente muestran cúmulos de escombro en las calzadas intermedias del recinto.
