CDMX.- Por medio de redes sociales, la regidora Erika Celene Venalonzo Camacho, del municipio de Comondú, Baja California, presumió la foto de su comida: una tortuga caguama en su caparazón.

Al ver las reacciones adversas que se levantaban en su contra, Celene Venalonzo se justificó alegando que la foto era de hace 50 años, pero la calidad de la foto exhibe que no es verdad.

La regidora publicó la fotografía de la tortuga, una especie en peligro de extinción, cocinada con verduras y con la frase “a comer”.

El artículo 420 del Código Penal Federal establece pena de uno a nueve años de prisión y multa desde los 300 a los tres mil días a quien recolecte productos de tortugas marinas, así como para quien capture, transforme o acopie ejemplares de especies acuáticas declaradas en veda.

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