Laura A. García
El Buen Tono
Región.- Entre el aroma de cempasúchil, música y recuerdos, los panteones de la región se convirtieron ayer en puntos de encuentro familiar durante la conmemoración del Día de los Fieles Difuntos.
Los camposantos de Amatlán de los Reyes, Atoyac, Yanga, entre otros, recibieron a decenas de ciudadanos que acudieron para honrar la memoria de sus seres queridos que partieron al más allá.
Desde temprana hora, las familias llegaron a los cementerios para limpiar las tumbas, colocar flores y ofrendas, además de dedicar un momento, a fin de recordar a quienes dejaron de existir.
La jornada estuvo acompañada de música, muestras de cariño y un ambiente de algarabía que contrastó con la nostalgia propia de estas fechas en la zona y otros lugares del país.
Experiencias
En Amatlán de los Reyes, varias familias mantuvieron viva la memoria de sus seres queridos mediante visitas y homenajes particulares.
Fue el caso de Raúl Aparicio, cuya esposa e hijos acudieron para limpiar su sepulcro, colocaron veladoras y flores de cempasúchil y, posteriormente, con el apoyo de artistas locales, le dedicaron algunas de las canciones que disfrutaba en vida, entre ellas “Puño de tierra”.
En el mismo cementerio, Gregorio Ramírez Morales, maestro panadero de oficio, recordó a su padre, Constantino Ramírez, y a su abuela, Candelaria Ramírez. La evocación estuvo acompañada de lágrimas, mientras compartía la manera en que mantenía el vínculo con sus familiares fallecidos.
Explicó que tiene ocho seres queridos sepultados en ese camposanto, que los visita diariamente a las 07:00 horas, antes de iniciar sus actividades laborales, en las que realiza diversos mandados.
Durante sus visitas también acostumbraba cantarles algunas canciones, pues su presencia en el cementerio no se limitaba a las fechas dedicadas a los difuntos, sino todo el año.
Limpieza
En Atoyac, el alcalde, Juan Carlos Rojas Castro, instruyó a su personal para limpiar y darle mantenimiento a la calle de entrada al cementerio, ahí instaló un arco decorado con flores de cempasúchil, acompañado de una catrina de gran tamaño que dio la bienvenida a las familias que acudieron al lugar.
Por su parte, en Yanga se realizó la tradicional Noche de las Velas en el panteón municipal y en la ex hacienda de Santa Cruz, ubicada en Palmillas.
La actividad la organizó el alcalde, Rafael Aguilar Martínez, como parte de las celebraciones del Día de Muertos.
Durante la jornada también se inauguró un mural en la entrada del cementerio, obra del artista Oscar Malagón, que se incorporó al espacio como un elemento de homenaje a quienes fallecieron y ya no están.
Con lo anterior concluyó el programa “Ánimas Libres: Raíz y Tradición”, que organizaron para promover las expresiones culturales del municipio, preservar sus raíces y mantener vigentes las prácticas con las que las familias recuerdan a sus seres queridos.
En Carrillo Puerto, la celebración de Todos Santos tuvo un carácter religioso y se hizo público en las calles.
La parroquia de San Isidro Labrador organizó una representación de distintos pasajes bíblicos, entre ellos el Nacimiento del Niño Jesús, las bodas de Caná y la multiplicación de los peces. El evento concluyó con una eucaristía.
En esta representación participaron niños y adultos caracterizados como santos, entre ellos San Judas Tadeo, Santa Cecilia y la Virgen María.
De esta manera, los municipios de la región conmemoraron el Día de los Fieles Difuntos mediante distintas expresiones, desde las visitas familiares y los homenajes musicales en los cementerios, hasta manifestaciones culturales y las representaciones religiosas.
Una jornada en la que la memoria de los fallecidos ocupó el centro de las celebraciones.
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